La exposición de la banca a Cataluña

La red de BBVA es la más expuesta en la comunidad,

Sabadell es el que tiene más peso de su negocio total en España en Cataluña

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Dos personas pasando por delante de una oficina de CaixaBank en Barcelona Getty Images

Inicialmente tenía previsto escribir este análisis sobre las fusiones bancarias que se rumorean en el mercado; o sobre el papel de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ante la nueva prórroga a los bajistas en Liberbank como consecuencia del alza en el préstamo de sus títulos; o sobre las contradicciones entre las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, que parece que ahora dice que la banca mediana es necesaria y espera que no haya más concentraciones bancarias en el país, con la opinión más o menos generalizada en el sector.

Pero al final el tema central será el negocio de la banca española en Cataluña, un mercado en el que todas las grandes entidades financieras han querido crecer en el último cuarto de siglo, pero que ahora centra todos los focos de los analistas que están a la espera del desenlace final entre el Gobierno central y la Generalitat para evaluar el riesgo que supone el nuevo escenario político para estas instituciones.

Hasta ahora, el mercado catalán era la asignatura pendiente de Santander o en menor medida Bankia. Solo hay que recordar que en la subasta de Cataluña Banc los tres gigantes españoles: BBVA, Santander y CaixaBank mostraron su interés por esta entidad, aunque también todo dependía de las ayudas o precio al que saliese al mercado. Al final fue BBVA el banco que se hizo con este banco, lo que le permitió dar el salto y hacerse con una cuota de mercado de cerca del 25% y 2,6 millones de clientes. Dos años antes había adquirido Unnim, suma de varias antiguas cajas también catalanas.

El banco que preside Francisco González se convertía así en la segunda firma financiera del mercado catalán, detrás de CaixaBank y delante de Sabadell. Todo un hito para el sector financiero de esta comunidad autónoma, donde hasta antes de la crisis financiera el dominio de la banca catalana, con 10 cajas de ahorros más Banco Sabadell, era apabullante.

Pero ahora parece que tener más cuota de mercado en Cataluña se ha convertido o puede convertirse en un riesgo a tener en cuenta por los analistas y agencias de calificación ante el avance del desafío soberanista. Y según se acerca el 1-O, el efecto negativo en los informes de los bancos de inversión aumenta. La petición del Gobierno a la banca realizada el pasado viernes para que denuncie cualquier transacción ligada al 1-O añade más tensión y pone más la lupa en este sector que de la noche a la mañana se ha convertido en el guardián de un proceso en el que quería pasar de puntillas, pero ahora le ha dado de plano.

El viernes, Barclays Research no daba apenas peso a la posibilidad de una próxima independencia de Cataluña, aunque sí reconocía que hay un grado de incertidumbre considerable sobre la evolución del apoyo independentista en el medio plazo. Cree que “lo más probable es que después del referéndum el Gobierno de Cataluña convoque elecciones anticipadas, lo que según las encuestas daría la victoria a ERC”.

Pero se pregunta si “¿hay alguna solución alternativa para calmar el movimiento independentista en Cataluña?”. Y respondía: “La contestación es no, a pesar de haber algo de margen para aumentar la descentralización de poder. La realidad es que el Estado español está muy descentralizado en comparación con otros países europeos, y un cambio en el sistema financiero de las comunidades sería altamente complejo”. Ese mismo día, el sector financiero catalán contenía la respiración. Lógico si se tiene en cuenta que el dinero es muy miedoso.

“El ambiente es de intranquilidad en la banca, en la calle y en todos los sectores. No se tenía que haber llegado a esta situación política, pero dicho esto, lo cierto es que en la banca no se ha detectado ningún problema. Solo algún caso puntual, que no llega casi ni a anecdótico sobre la retirada de cuentas de Cataluña”, señalaba este fin de semana un director de una oficina de una entidad financiera con presencia en esta comunidad autónoma.

Los bancos más afectados por la petición del Gobierno de denunciar cualquier transacción vinculada al 1-O son CaixaBank, BBVA y Sabadell, como consecuencia de los pagos que prestan para la Generalitat.

Si se analiza el riesgo de las principales entidades por comunidades autónomas, el orden cambia. El banco con mayor porcentaje de oficinas en Cataluña sobre el total de su red en España es BBVA. Este banco tiene 930 sucursales, lo que supone el 30% de su red total, que asciende a 3.086. La segunda es CaixaBank, con el 26%, es decir, 1.300 oficinas están en Cataluña de las 5.027 con las que opera en el territorio nacional.

Les siguen Sabadell, con el 22,64% de sus sucursales en Cataluña, de las 2.548 que tiene. Santander tiene 375 sucursales en Cataluña, número que pasa a ser de 618 con la suma de Popular, equivalente al 14% de las 4.271 que suman en España. Bankia solo opera con 143 locales en Cataluña, de los 1.777 que tiene en todo el país.

Pero si se compara el detalle del riesgo de estas entidades por comunidades autónomas a 30 de junio de 2017, las posiciones vuelven a variar ligeramente.

Sabadell se coloca en primer lugar en porcentaje, aunque no en cifra absoluta. Suma 32.645 millones de euros, de los 121.781 millones en España, lo que equivale al 26,8%. Fuera de España, en Reino Unido, sobre todo, tiene otro 32% de su negocio.

En el caso de CaixaBank el mercado catalán le aporta un negocio de 61.766 millones, frente a los 282.036 millones que tienen en total en el país. De esta forma, su área natural de operar suma el 21,9%. BBVA se coloca curiosamente en tercer lugar. Su inversión en Cataluña es de 44.561 millones de euros, lo que representa un 20,8% sobre el total que tiene en España, según datos facilitados por la propia entidad.

Santander cuenta en la región catalana con 40.000 millones, alrededor de un 11% de su total nacional. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri es la que cuenta, dentro de la gran banca, con un menor riesgo en Cataluña al sumar un negocio de 19.000 millones, un 9,22% del conjunto de su negocio en España.

Pese a las tensiones políticas, todos los bancos consultados aseguran que en su negocio no se ha detectado alteración alguna. Tanto es así que ni el Banco Central Europeo ni en su lugar el Banco de España han solicitado medida alguna de contingencia o plan B en el caso de CaixaBank o Banco Sabadell. Los supervisores sí reclamaron a la banca sus planes y los efectos que podían representar en sus negocios la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

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