La banca arrincona el ‘banco malo’ para empresas medianas endeudadas

El proyecto Phoenix solo logra gestionar tres empresas en dos años y medio

Las entidades valoran si dar entrada a STEN

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Torre Pelli, zona comercial y de parking anexa a la misma con una superficie de 9.000 metros cuadrados, enconfrada por STEN.

Tras más de 28 meses desde la constitución oficial del Proyecto Phoenix –una especie de banco malo creado por las principales entidades financieras españolas para salvar a empresas medianas muy endeudadas, pero viables–, solo ha conseguido incorporar para su recapitalización a tres empresas: GAM, Chivite y Condesa. El objetivo inicial era contar con un mínimo de cinco compañías de tamaño medio para los que un equipo gestor encabezado por Alantra (anteriormente llamado n+1) y McKinsey tendrían la responsabilidad de reestructurar la deuda de las empresas bajo su paraguas. Pero transcurridos ya más de dos años desde su creación, la banca parece que ha arrinconado este proyecto impulsado inicialmente por el ministro de Economía, Luis de Guindos, según mantienen todas las fuentes financieras.

La idea era evitar que muchas empresas medianas que, siendo viables, pero ahogadas por las deudas en la crisis económica de los últimos años, terminasen pidiendo el concurso de acreedores y pudieran al final desaparecer, pese a ser una firma con futuro. Pero al final la banca ha optado más por recapitalizar estas firmas de forma conjunta, pero sin acudir al Proyecto Phoenix ya que lo consideran más costoso, lento y burocrático.

De momento, de las tres empresas incluidas en este vehículo de reestructuración solo Bodegas Chivite puede salir en breve del paraguas de la banca si finalmente fructifica su venta al grupo catalán Peralada, como adelantó CincoDías. El futuro de las empresas que entran en Phoenix pasa por su venta tras sanear su deuda.

Hace un año y medio la banca inició la valoración para rescatar a través de Phoenix a OSSA, especializada en obra subterránea. Pero al final las entidades financieras no lograron ponerse de acuerdo para su inclusión en este proyecto.

Otra empresa que los bancos que componen Phoenix están analizando es Sistemas Técnicos de Encofrado (STEN). Llama la atención el hecho de que ahora el denominado G5 (Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Sabadell) lleva desde mayo de 2016 analizando si esta empresa entra o no en Phoenix, aunque parece que ahora puede darse la respuesta definitiva. Hace un año y medio sobre la mesa de este banco malo de empresas había 10 compañías (incluidas las dos citadas) en estudio para su incorporación al proyecto, pero desde entonces no ha entrado ninguna, ni se han buscado otras alternativas.

Fuentes de Phoenix aseguran que en algunos casos ni los propios dueños de las empresas saben que la banca tiene planes diferentes para estas firmas como consecuencia de su elevada deuda.

En el caso de STEN su deuda se elevaba en 2016 a 106 millones de euros si se incluye la bancaria y la de los accionistas. Por entidades, Santander tiene el 40,9% de su deuda, con 34,8 millones; Bankia suma 24,31 millones, el 28,6%; BBVA posee 12,67 millones, el 14,9%; Sabadell, con 8,16 millones, tiene el 9,6%; Deutsche tiene 3,2 millones, el 3,8% del total, y Popular (aún no está sumada a Santander) controla 1,96 millones, el 2,3%. En total, 85,14 millones. Con este nivel de deuda su ebitda en 2016 fue de 4,9 millones de euros. STEN fue fundada hace 35 años y es una destacada empresa de encofrados. Phoenix reestructuró 600 millones de deuda de GAM, Chivite y Condesa en su primer año de actividad. En el caso de GAM, logró poner de acuerdo a 11 entidades bancarias para refinanciar 272 millones de euros.

 

Otras claves

Lo que hace Phoenix es gestionar empresas viables para recuperar una parte de su deuda. Para ello se dan inicialmente un plazo máximo de cinco años.

Las sociedades que examina Phoenix facturan entre 200 millones a 500 al año y son viables, pero, además de su exceso de endeudamiento necesitan relanzar su actividad.

El principal accionista de cada una de las compañías que entran en Phoenix puede mantenerse, pero en todas las ocasiones pasa a ser uno más, ya que los bancos se convierten en los dueños tras recapitalizar la deuda.

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