formacion
Jóvenes estudiantes de la Universidad del País Vasco.

Invertir en educación es rentable: los salarios pueden ser hasta un 150% superiores

Los economistas atribuyen mayor productividad a los licenciados por distintos motivos

Los titulados cobran, en general, un 30% más que la media de los ocupados

La enorme importancia de la educación de los ciudadanos en el desarrollo de un país está más que comprobada en la teoría y en la práctica. Pero, además, el impacto de los niveles formativos en el éxito laboral es también constatable. El Consejo General de Economistas ha presentado hoy un conjunto de trabajos en los que se concluye que invertir en educación es, sin duda, rentable.

Es más, uno de estos trabajos ha calculado de cuánto puede ser esta rentabilidad, medida en los salarios de los trabajadores en función de su nivel formativo. En concreto, los economistas Inés P. Murillo y Josep Lluís Raymond han presentado, con datos de la Encuesta de Estructura Salarial, lo que denominan "primas salariales por niveles de estudio para España y Cataluña". Según esto, en 2010 --último año utilizado por estos economistas-- un trabajador con un doctorado universitario cobraba de media un 141% más que otro individuo sin estudios o solo con estudios primarios. Y esta prima era del 150% en el caso de Cataluña.

En el caso de los licenciados universitarios en España era aún mayor que los doctorados, ya que cobran el 145% más que aquellos sin estudios (un 138% en Cataluña). Además, estos economistas destacan que estas diferencias se mantienen en el tiempo "a pesar del aumento de educados".

Si bien, el hecho de que haya cada vez más licenciados sí mitiga estas diferencias salariales. De hecho, en el año 2000 aquellos trabajadores en posesión de un doctorado universitario llegaban a cobrar casi un 200% más que los que tenían estudios primarios como mucho. Y los licenciados, cobraban, tanto en toda España como en Cataluña, alrededor de un 160% más que quienes carecían de formación.

Este trabajo atribuye estas primas salariales por formación a tres posibles cuestiones. La primera a "una mayor productividad de los más educados" debido a los años de educación recibida; en segundo lugar, a que el proceso de "screening" o "señalización" ha permitido a la sociedad apuntar a los más hábiles o más productivos, a través de los títulos acreditativos de la formación; y finalmente, a que los individuos más hábiles, y por tanto más productivos, han logrado los mayores niveles formativos.

"Posiblemente las tres causas ofrezcan una parte de verdad, por lo que invertir en educación constituiría una estrategia recomendable tanto en el ámbito individual como colectivo", concluyen Murillo y Raymond.

De hecho, en general, desde el Colegio General de Economistas aportan más datos en esta misma línea, al asegurar que "la media de los salarios brutos mensuales de los ocupados con una titulación de enseñanza terciaria es prácticamente un 30% superior al dato para el conjunto de la población empleada".

Y no solo mejoran los salarios. Si la comparación se hace entre los graduados superiores y los titulados en el nivel educativo inmediatamente inferior (bachillerato o ciclo formativo de grado medio), la tasa de ocupación de los primeros en España es un 16% más elevada; su tasa de paro es un 35% inferior y los ingresos un 51% superiores.

Comparativa europea

  • Tasa de ocupación. Los titulados universitarios españoles tienen una tasa de empleo del 78,5%, casi seis puntos menos que la media de universitarios con empleo en la Unión Europea (84,1%).
  • Desempleo. La tasa de paro de los trabajadores con un título universitario en España es del 12,4%, según los datos que maneja el Colegio General de Economistas en su último dossier informativo. Esta tasa casi triplica a la de la UE, donde solo el 5,5% de los universitarios está desempleado.
  • Trabajo cualificado. En 2015, España era el quinto país de la Unión Europea con menor porcentaje de trabajadores de entre 25 y 64 años ocupados en tareas de alta cualificación:el 33% frente al 40,7% del conjunto de la UE.
Normas
Entra en EL PAÍS