Las eléctricas ultiman el relevo de Eduardo Montes como presidente de Unesa

Marina Serrano, exconsejera y exsecretaria de la CNE, candidata a sustituirle

Montes ocupa el cargo desde 2010

Cambio en Unesa
Eduardo Montes, presidente de Unesa.

Las cinco grandes compañías eléctricas que integran Unesa (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, EDP España y Viesgo) están ultimando la destitución de Eduardo Montes como presidente de esta asociación. Montes ocupa la presidencia de la histórica patronal del sector desde diciembre de 2010, cuando sustituyó en el cargo a Pedro Rivero, que había accedido al mismo en 2006.

Según confirman fuentes empresariales, ha habido unanimidad en la decisión de sustituir a Montes, aunque las principales impulsoras han sido Iberdrola y Gas Natural. Aunque en diciembre del año pasado Eduardo Montes fue renovado para un tercer mandato, “este era má breve que los anteriores”, aseguran las mismas fuentes. Los estatutos de Unesa establece la posibilidad de renovar de forma sucesiva este cargo por tres años.

Sobre la mesa, para sustituir al que fue presidente y consejero delegado de Siemens España, figuran tres candidatos, si bien, a la que más posibilidades se le atribuyen es a Marina Serrano, exconsejera y exsexretaria del consejo de la antigua Comisión Nacional de la Energía (CNE).

Serrano es abogada del Estado desde 1982, se incorporó a Pérez-Llorca en 2014 y actualmente es consejera de Abertis Infraestructuras. Especialista en Derecho de la Energía, además de sus cargos en la CNE y en la anterior Comisión del Sistema Eléctrico Nacional (CSEN), fue secretaria del consejo de REE; secretaria del consejo de Bilbao Gas Hub; vicepresidenta de Ariae (Asociación de Reguladores Iberoamericanos de Energía) y directora general del Patrimonio del Estado siendo ministro de Economía Rodrigo Rato.

Un perfil muy distinto al de Montes, que llegó a Unesa sin demasiados conocimientos del sector eléctrico y al que se le ha atribuido “un protagonismo excesivo”. Durante su mandato, Montes hizo un fuerte ajuste laboral y de costes, con el despido de un tercio de su plantilla (una veintena de personas). En esta etapa de crisis, las empresas se enfrentaron a la reforma eléctrica diseñada por el ministro José Manuel Soria para poner freno a un galopante déficit de tarifa. Una reforma que, no obstante, afectó en mayor medida al sector de las renovables, que sufrió recortes de 3.000 millones, y los consumidores, a los que se les subió varias veces la factura de la luz.

El todavía presidente de Unesa ha bregado con las discrepancias de las dos grandes: Iberdrola y Endesa, propiedad de Enel. Por ejemplo, en el proceso de cierre de la central de Garoña, que compartían al 50%.

Una difícil convivencia

La otrora todopoderosa patronal eléctrica, se debilitó a partir de 2005 cuando Gas Natural lanzó una opa sobre Endesa con la connivencia de Iberdrola. El cisma hizo que el presidente de esta eléctrica, Ignacio Galán, y el de Endesa, a la sazón, Manuel Pizarro, se retiraran la palabra. Este se negó a participar en ninguna reunión más de Unesa.

El conflicto dio al traste con la presidencia rotativa entre las cinco grandes eléctricas integradas en la asociación que nació en los años 40. Para solventar el problema, se optó por nombrar presidente en 2006 al histórico director general, Pedro Rivero. A duras penas, ya con Gas Natural como socio de Unesa tras adquirir Fenosa, se logró un acuerdo, más pragmárico que entusiasta, para designar presidente a Eduardo Montes.

Normas