Cuándo se estabilizará el precio del crudo y cómo afectará a su bolsillo

Los analistas ven señales de equilibrio en el mercado, pero miran a la OPEP

El Brentcorrige desde los máximos pero sube un 25% en tres meses

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El petróleo se dio ayer un respiro en su escalada alcista. Tras alcanzar la pasada semana los 59,49 dólares, los inversores optaron ayer por recoger beneficios mientras que en el mercado empieza a coger fuerza la idea de que el exceso de suministro de los tres últimos años está disminuyendo. El barril de Brent, de referencia en Europa, se dejó un 1,22% hasta situarse en los 56,79 dólares.

El crudo vuelve a tener presente la cifra totémica para los productores: los 60 dólares por barril. Un precio intermedio entre los 115 dólares por barril que marcó en junio de 2014 (máximos de tres años) y los mínimos de 13 años (en 27,88 dólares) que registró en enero de 2016. Pese a corregir un 4,95% desde los máximos de la semana pasada, sube un 25% desde los mínimos del año.

¿Por qué ha subido en las últimas semanas el crudo?

Los países productores de petróleo cosechan ahora los esfuerzos por equilibrar la oferta y la demanda de crudo. En noviembre de 2016 los países de la OPEP (más otros externos como Rusia) pactaron reducir el ritmo de producción de crudo en 1,8 millones de barriles al día. Sin embargo, la recobrada fuerza del fracking en EE UU amortiguó su efecto y provocó que prolongasen el pacto hasta marzo de 2018. Y ha sido en este tiempo cuando ha llegado el equilibrio, que ha impulsado el precio al alza. Según el último informe de la Agencia Internacional de la Energía, el segundo trimestre de 2017 ha sido el primero en tres años en el que la demanda de petróleo supera a la oferta. Sin embargo, ayer publicó Reuters que la producción de la OPEP habría aumentado en septiembre, principalmente en Irak.

¿Ha cambiado la horquilla de cotización del Brent?

En una cotización tan volátil como la del crudo, los analistas se muestran cautos a la hora de aventurar una banda de precios del Brent para lo que queda de año. Pese a los descensos de los últimos días, el mercado empieza a vislumbrar factores optimistas. Es la primera vez en el año que desaparece el contango, es decir, cuando el crudo en el mercado de futuros es más barato que el que se entrega hoy (y prevé que habrá más oferta que demanda en el futuro y el precio baje). Han caído también las reservas de crudo que los países productores guardan en cargueros a la espera de un momento más propicio para sacarlo al mercado. Según la consultora Kpler, el dato se sitúa en su nivel más bajo de los dos últimos años y ha caído en 30 millones de barriles desde enero.

¿Qué obstáculos debe salvar el crudo para volver a las alzas de la semana pasada?

El principal es que los países de la OPEP se descuiden y no tomen las decisiones que espera el mercado en la cumbre de noviembre. El cartel insufla respiración asistida al crudo y cualquier fricción en su seno volvería a la era anterior. Félix Gónzalez, socio director de la eafi Capitalia Familiar, duda también de qué ocurrirá tras la recuperación de los daños de los huracanes Harvey e Irma, ya que han mermado la capacidad de refino de EE UU y centrado la demanda en Europa. Otra incógnita es si Turquía bloqueará las exportaciones del Kurdistán a Europa tras la consulta independentista de esta región iraquí. Gonzalo Escribano del Real Instituto Elcano cree que el que el mercado reaccione a estas noticias geopolíticas es en sí una buena noticia e indica un cambio de tono.

¿Cómo afectará a la economía española?

Cualquier subida en el precio del crudo es una mala noticia para la economía española, muy dependiente de las importaciones. Funcas calcula que un alza del 10% en el Brent supone una subida del 4% de la inflación y una caída de dos décimas en el PIB. Es decir, si el crudo se estabiliza en los 60 dólares (un 15% por encima de los cálculos de Funcas) haría que el crecimiento fuera inferior al 3%. Escribano explica que la buena marcha de los últimos años dependía de un crudo en entornos bajos: "Los 60 dólares son todavía un precio razonable y por encima España sí tendría problemas más serios". Entre ellos, una pérdida de competitividad ante otros países menos dependientes, un aumento de la factura energética y más costes de las importaciones.

¿Lo notará el consumidor cuando vaya a repostar?

Lo notará, pero no mucho. María Jesús Fernández, de Funcas, explica que el Brent impacta en el precio final de los hidrocarburos en un 40%. El resto se va a través de dos impuestos: el IVA (con un tipo del 21%) y los especiales sobre hidrocarburos. Según el Ministerio de Energía con datos de agosto, el precio medio del gasoil está en 0,517 euros y el de la gasolina en los 1,193. En junio de 2015, la última vez que el Brent cotizó a 60 dólares, el litro de gasoil costaba 118 céntimos y el de gasolina, 132. La cuestión es en qué grado aumentará la recaudación fiscal. Mientras que el Estado no desagrega cuánto percibe por el IVA de la gasolina, sí lo hace por los especiales: en 2016 superó la barrera de los 20.000 millones por primera vez desde 2008. Desde el Instituto Elcano sí prevén que aumente los ingresos, aunque solo en el neto. Sin embargo, Fernández juzga este impacto ambiguo. Si la subida del crudo se mantiene, prevé un cambio de la estructura del gasto de las familias, que decaerá en la energía y aumentará en otros ámbitos.

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