A Michel Temer se le da bien el sector del petróleo

La subasta de derechos de perforación de crudo alcanzó un récord el miércoles

Los brasileños dan poco crédito a su presidente por sus impopulares reformas

Carla Lacerda, presidenta de ExxonMobil Brasil y elCEO de Petrobras, Pedro Parente, en la subasta de derechos de exploración de petróleo del miércoles.
Carla Lacerda, presidenta de ExxonMobil Brasil y elCEO de Petrobras, Pedro Parente, en la subasta de derechos de exploración de petróleo del miércoles.

A Michel Temer le va bien en algún aspecto, al menos. El presidente brasileño ha mejorado la economía de su país, aunque su popularidad esté hundida por las acusaciones de corrupción. Suavizar las políticas energéticas nacionalistas de su predecesora permitió el miércoles un récord en la subasta de derechos de perforación de petróleo y es un buen augurio para la próxima, en octubre.

Brasilia consiguió 1.000 millones de euros por su venta de derechos de exploración y producción de petróleo. Exxon Mobil fue el mayor comprador, junto con el estatal Petroleo Brasileiro. En la última subasta, en 2015, fueron solo 32 millones de euros, con Dilma Rousseff como presidenta.

Dentro de una serie de cambios encaminados a reducir el déficit fiscal y atraer la inversión extranjera, Temer ha aliviado la regulación de la industria energética. También ha eliminado la exigencia de que Petrobras asuma el liderazgo y una alta participación mínima en el desarrollo de los codiciados campos petrolíferos subsalinos del océano Atlántico.

Los brasileños dan poco crédito a Temer por sus reformas, que incluyen propuestas profundamente impopulares para reducir el gasto en pensiones. Se enfrenta a nuevos cargos de corrupción que requerirán que la Cámara Baja vote si debe o no ser juzgado. Maestro de las maniobras legislativas, es probable que Temer gane y termine su mandato, pero más de tres cuartas partes de los brasileños dijeron en una encuesta publicada el jueves que consideran su Gobierno malo o terrible. Su promesa de no volver a presentarse, al menos, le libera para impulsar los cambios destinados a restaurar la salud fiscal de la mayor economía de América Latina.

México puede quedarse atrás. Ha llevado a cabo sus propias subastas de petróleo desde la liberalización del sector en 2013, también tratando de atraer la inversión extranjera tras décadas de abandono bajo el monopolio estatal Petróleos Mexicanos. Su próxima subasta de petróleo de aguas profundas está programada para enero. Dado que ha aumentado la competencia regional, es posible que los postores de ultramar apoyen a Temer aunque sus conciudadanos no.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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