Red Natura 2000 quiere el dinero de las empresas

El sector privado invierte pocoo nada en estos espacios protegidos

La UE contempla relanzar el programa

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A la izquierda, Los Reales de Sierra Bermeja (Málaga).

La Comisión Europea quiere relanzar Natura 2000, la mayor red coordinada de espacios protegidos ricos en biodiversidad del mundo, que no está recibiendo la financiación esperada, ni pública ni privada; según los grupos ecologistas, porque la regulación no incluía partidas específicas para ello. En concreto, estimulará la inversión del sector privado a través del Mecanismo de Financiación del Capital Natural, una asociación de financiación entre la Comisión y el Banco Europeo de Inversiones que concede préstamos e inversiones a medida.

“Las empresas privadas deberían participar en la conservación de estos espacios, más allá de obligaciones adquiridas por las Declaraciones de Impacto Ambiental”, considera el responsable del programa de espacios del grupo ecologista SEO/BirdLife, Octavio Infante.

Esta medida forma parte de un plan de acción de la Comisión Europea, adoptado en abril, para mejorar “rápidamente” la aplicación de las directivas sobre aves (1979) y hábitats (1992), políticas emblemáticas de la UE en este ámbito, que establecían una red que ocupa más del 18% de la superficie terrestre de la Unión y el 6% de sus aguas.

Bruselas examinó en 2014 si las directivas estaban siendo aplicadas. “Los hábitats se estaban conservando, pero había grandes deficiencias”, señala.Las directivas, por tanto, no se han modificado, sino que se trata de ejecutarlas hasta el final.

España, debido a su gran biodiversidad, es el país que más territorio aporta a Red Natura, un 18% del total. Fuentes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente esperan que los marcos de acción prioritaria de la Comisión Europea “consignen de manera detallada la posible participación del sector privado” en la inversión en la Red Natura.

También indican desde el Ministerio que son las Administraciones autonómicas, salvo en el caso del medio marino, las competentes en la gestión de la red y en la identificación de las prioridades más susceptibles de ser atendidas con inversión privada.

“Uno de los errores de Natura 2000”, apunta Infante, “fue designar espacios protegidos y planes de gestión sin instaurar una vía específica de financiación privada. La pública tampoco está muy regulada”. Solo se establecía, explica, que de las distintas partidas (política agraria, etc.) se dedicara un porcentaje no especificado para Red Natura. “Defendemos que haya un fondo único europeo, pero no lo hemos conseguido”.

En cuanto a las empresas, cree que la razón de que no participen en muchos casos es el desconocimiento de la existencia de la red. “La sociedad conoce los parques nacionales y naturales, pero no Natura 2000”. SEO/BirdLife tiene acuerdos de asesoramiento con empresas cementeras, por ejemplo, para conseguir que sus minas no sean muy perjudiciales para el entorno, y no se queden abiertas al agotarse. O las compañías eléctricas, que cada vez más soterran sus líneas para evitar electrocuciones de las aves. Theo Oberhuber, coordinador de proyectos de Ecologistas en Acción, reclama que la financiación privada se regule, “estableciendo criterios técnicos y públicos, no basados en las prioridades de las empresas.”

Por el momento, la UE ha propuesto un aumento del 10% del presupuesto de Life, su instrumento financiero para proyectos de naturaleza, y fomentar sinergias con la financiación de la Política Agrícola Común, los servicios de asesoramiento a las explotaciones y la Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas.

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