Torpedo contra la defensa de los gestores de fondos tras el ‘brexit’

La UE quiere evitar que subcontraten empleos en Reino Unido para atraer negocios

Los cambios mostrarían que Bruselas sabe moverse rápido para frenar a los británicos

El negociador del 'brexit' de la UE, Michel Barnier, en Bruselas.
El negociador del 'brexit' de la UE, Michel Barnier, en Bruselas.

Un torpedo se dirige a las defensas de los gestores de activos del brexit. Es posible que el regulador de mercado de la UE tenga nuevos poderes para evitar que los supervisores nacionales faciliten que los fondos subcontraten empleos en el Reino Unido con la esperanza de atraer negocios a sus costas.

Las últimas propuestas de la Comisión Europea permitirán reforzar la Autoridad Europea de Valores y Mercados y dotarla de un nuevo consejo directivo, en lugar de recurrir a un consejo de supervisión compuesto por reguladores nacionales, según el Financial Times. Esto reduciría el riesgo de que las empresas obtuvieran un acceso barato a la UE enfrentando a los reguladores nacionales entre sí.

La medida no sería más que el último intento de reducir el margen que tienen las naciones para interpretar las normas pan-UE tras el brexit. En julio, la AEVM estableció una guía más estricta sobre la cantidad que las empresas que se trasladaran a la Europa continental podrían enviar de vuelta a Londres. Puede que la rivalidad nacional para atraer puestos de trabajo haya diluido esto en la práctica, pero es menos probable que lo haga si hay un nuevo consejo independiente escudriñando cómo se aplican las reglas.

Esta medida puede dificultar que los gestores de fondos continúen vendiendo a clientes europeos, manteniendo al mismo tiempo la mayor parte del personal de inversión o gestión en el Reino Unido. No tiene por qué ser el golpe de gracia para la industria de Gran Bretaña, que maneja cerca de 1,2 billones de libras en activos de clientes europeos, menos de la mitad de los de sus clientes no británicos. Pero tendría un gran impacto en las empresas que hubieran establecido operaciones en el Reino Unido para servir al resto de Europa o aquellas con una proporción particularmente grande de clientes de la UE.

Es cierto que puede haber otras maneras de acceder a Europa, por ejemplo compartiendo beneficios con empresas locales. Pero los cambios mostrarían que Bruselas sabe moverse rápido para frenar a Reino Unido. Es otra buena razón para que la primera ministra británica, Theresa May, negocie un divorcio amistoso con la UE.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.