China hace desplomarse el bitcoin: 40% en dos semanas

Beijing baraja cerrar las Bolsas de bitcoins; una de las mayores lo hará a fin de mes

La criptodivisa se había disparado un 400% en ocho meses

La estratosférica subida del precio del bitcoin en 2017, un 400% desde enero hasta el 1 de septiembre, ha dado paso a un desplome igualmente vertical. La criptodivisa ha perdido un 40% de su valor en apenas dos semanas, con una caída que se ha acelerado en las últimas jornadas y deja la divisa a un paso de perder los 3.000 dólares. El motivo está en China, hasta ahora uno de los epicentros de este terremoto monetario. El Banco Central Chino planea cerrar las plataformas en las que se cambian criptodivisas por dinero real.

El plan ha sido distribuido a los supervisores financieros regionales, según Bloomberg, y de hecho una de las mayores Bolsas de criptodivisas, BTC China, ha anunciado el cierre de sus operaciones al finalizar este mes. De acuerdo con Bloomberg, el plan simplemente prevé cerrar las Bolsas centralizadas de criptodivisas, no las transacciones entre particulares.Con todo, El posible cierre de las plataformas de intermediación motiva a los inversores a vender sus bitcoins ante el riesgo de no poder recuperar su dinero real.

 

China supone el 23% de la negociación de bitcoins en el mundo, y acoge los mayores centros de minería de bitcoins; gigantescos ordenadores especializados en realizar las operaciones que confirman las transacciones de bitcoin y, a cambio, reciben criptodivisas.

La posible prohibición de las Bolsas de bitcoins viene después de que el Banco Central prohibiese las llamadas ICO, ofertas públicas de monedas, un mecanismo de financiación empresarial mediante el que una empresa de nueva creación se financia vendiendo al público criptodivisas inventadas por ella.

China hace desplomarse el bitcoin: 40% en dos semanas

Estas medidas se enmarcan en un esfuerzo más amplio llevado a cabo por las autoridades chinas para anular los riesgos financieros inherentes al fuerte crecimiento de la economía en los últimos años, que ha generado excesos de endeudamiento y de riesgos. Entre estas medidas está también la limitación a la inversión en el exterior de las empresas del país; en agosto estas inversiones cayeron un 42% sobre el año anterior.

Esta semana Jamie Dimon, primer ejecutivo de JP Morgan, ha atacado la criptodivisa, asegurando que es un fraude y que no se trata de algo real. Las declaraciones contrastan con los numerosos fondos e inversores de capital riesgo que han invertido al calor de la fiebre por las criptodivisas. Dimon comparó el bitcoin con la burbuja de los tulipanes (la famosa fiebre especulativa por estos bulbos en Holanda en el siglo XVI), dada la rapidez de sus subidas. Mohamed El-Erian, economista jefe en Allianz, también considera que se trata de una burbuja, y que debería valer menos de la mitad de su precio actual.

El premio Nobel Robert Shchiller también considera el bitcoin una burbuja “de manual”, y en la última encuesta de gestores de fondos, las apuestas por las subidas del bitcoin eran consideradas por los inversores la operativa más poblada actualmente.

Con todo, prácticamente todo el sector considera que la tecnología detrás de bitcoin (el protocolo blockchain) tiene un enorme potencial en la industria financiera. Los numerosos entusiastas del bitcoin basan precisamente en este potencial su apuesta por la criptodivisa, que pese a las caídas de este mes, ofrecen rentabilidades sin precedentes para quien compró bitcoins hace un año: multiplica su inversión por cinco.

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