Sucursal de Crédit Agricole.
Sucursal de Crédit Agricole.

Italia rescata ahora sin dinero del contribuyente

El fondo que saneará tres cajas está financiado por entidades privadas

Parece generoso preparar un trato para un rival extranjero como Crédit Agricole

El último rescate bancario de Italia será más suave para las finanzas públicas. El fondo de depósito del país va a desembolsar 640 millones para sanear tres pequeños prestamistas con problemas antes de venderlos a Crédit Agricole. Preparar un trato para un rival extranjero parece generoso y los retornos de la inversión son inciertos. Al menos los contribuyentes no tendrán que pagar esta vez.

El grupo francés, que opera en Italia a través de su filial Cariparma, quiere comprar las cajas de Cesena, Rimini y San Miniato para ampliar su red. Pero primero quiere que se saneen 3.000 millones en deudas incobrables. Los prestamistas son demasiado pequeños para ser considerados una amenaza sistémica. Pero dejar que colapsen sería un dolor de cabeza político y financiero en Roma. El sindicato de trabajadores bancarios Fabi estima que su caída costaría hasta 2.700 millones en seguros de depósitos y otros gastos. La perspectiva de enojados depositantes marchando por las calles antes de las elecciones generales del próximo año desagrada al primer ministro Paolo Gentiloni.

Por eso, el Fondo Interbancario de Protección de Depósitos de Italia viene al rescate. Financiado por los bancos italianos, tiene unos 800 millones destinados a resolver las crisis bancarias, y asumirá la parte del león de un plan de rescate que eliminará los préstamos morosos mediante una titulización de 1.300 millones, y los recapitalizará. Crédit Agricole pondrá 130 millones para comprar los bancos.

La transacción propuesta plantea preguntas sobre los posibles beneficios para el fondo de depósito, así como el fondo de rescate Atlante II y la caja estatal SGA. Estos inversores esperan pagar alrededor de 40 céntimos por cada euro por los paquetes de préstamos –entre un tercio y un 50% más caros que otras ventas recientes de créditos tóxicos italianos. Incluso asumiendo que la cartera tenga una calidad mejor, la ganancia de la inversión parece limitada.
Para los contribuyentes italianos, sin embargo, es un trato mejor que el rescate de dos bancos en verano, que les costó casi 5.000 millones. Esta vez, los bolsillos del Estado se han quedado tranquilos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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