BBVA pulveriza el mercado de deuda anticrisis con 1.500 millones a tipos ultrabajos

La cierra al interés más bajo en Europa a cinco años: 0,75%

BBVA prevé emitir entre 3.500 y 4.500 de deuda sénior no preferente antes de 2019

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Sede de BBVA.

BBVA se ha estrenado en las emisiones de deuda sénior no preferente (non preferred, en la jerga) con capacidad para absorber pérdidas. Sigue los pasos de Santander que desde enero ha realizado ya cuatro emisiones de este tipo en lo que va de año.

El ejército de colocadores contratados para la operación, formado por Barclays, Citi, Natixis, UBS y la propia entidad, ha vendido 1.500 millones, por encima de las expectativas iniciales, según explican fuentes de BBVA.

La emisión, con un vencimiento a cinco años, se lanzó a un precio inicial de 85 puntos básicos sobre midswap (tipo de interés libre de riesgo) a ese plazo, que se rebajó hasta los 70 puntos básicos ante la gran acogida en el mercado, lo que implica un cupón anual del 0,75%. Un precio que se sitúa como el más bajo en Europa a cinco años en este tipo de deuda.

La colocación, que ha recibido además una demanda de aproximadamente 5.000 millones de euros, será destinada a refinanciar vencimientos de instrumentos mayoristas que no son computables bajo la nueva normativa europea. BBVA ya desveló su intención de emitir este tipo de deuda en la presentación de las cuentas del segundo trimestre, cuando su director financiero, Jaime Sáenz de Tejada, avanzó que se emitirían hasta 2.000 millones de euros en la segunda mitad de año, una vez aclarado el marco legal.

Fuerte interés de las gestoras y diversificación

El libro de órdenes de la emisión de deuda non preferred de BBVA recibió más de 300 peticiones por parte de inversores. Entre ellos, las gestoras fueron las más interesadas, con un 73% del total, seguidas por bancos (13%) y aseguradoras y fondos de pensiones (12%).

La emisión contó con una fuerte diversificación geográfica. Los inversores de España y Reino Unido acapararon un 21% de las órdenes, seguidos por Francia (19%), Alemania y Austria (18%), Reino Unido e Irlanda (17%), países nórdicos (7%), Suiza (5%) e Italia (2%).

La banca española recibió el espaldarazo del Gobierno el pasado 24 de junio para colocar este tipo de pasivo. El Ejecutivo dio luz verde a las entidades para emitir deuda sénior no preferente y cumplir así con los requerimientos del Banco Central Europeo, que exige ala banca construir un colchón que proteja a los dueños de la deuda clásica y a los depositantes.

En caso de problemas, los dueños de los bonos no preferentes se colocaran en el ranking de absorción de pérdidas por detrás de los propietarios de los cocos y de la deuda subordinada. Aunque asumirán los eventuales quebrantos antes que los bonistas de la deuda sénior clásica. La entidad quiere finalizar el ejercicio 2018 con entre 3.500 y 4.500 millones de euros en deuda non preferred, por lo que en el calendario del año de emisiones de deuda estaría contemplada la colocación de entre 2.500 y 3.500 millones.

Hasta la fecha, la única entidad española que había emitido este tipo de pasivo era Santander, que suma cerca de 4.300 millones de euros. El banco presidido por Ana Botín ha recurrido a colocaciones en varias divisas. Así, Santander estrenó 2017 con la emisión de 1.500 millones en euros –antes de que se aprobara la normativa–, a la que siguieron 2.500 millones en dólares, 400 millones en francos suizos y 800 millones en dólares australianos.

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