La edad de oro del sudeste asiático

En su 50 aniversario, las economías de la Asean buscan doblar sus inversiones en infraestructuras

Asean
Conmemoración del 50 aniversario de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) celebra su 50 aniversario con sus mayores economías comprometiéndose a doblar las inversiones en infraestructura a más de 700.000 millones de dólares en un periodo de cinco años, lo que podría aumentar el comercio, el turismo y el desarrollo e impulsar el crecimiento económico sostenible en las próximas décadas.

Las iniciativas de transporte son un punto clave para el gasto presupuestado en las diez economías miembros de la Asean hasta 2020. Dichas inversiones son vitales teniendo en cuenta el papel crucial de las infraestructuras en la creación de una economía fuerte a largo plazo, según el informe anual sobre la competitividad global del Foro Económico Mundial. El énfasis en construir mejores conexiones para facilitar el comercio y la inversión, así como el flujo de bienes y personas dentro y alrededor de la Asean, no debe ser subestimado.

Esto ayudará a empresas nacionales e internacionales a maximizar las oportunidades dentro de una de las regiones más pobladas, vibrantes y con crecimiento más rápido del mundo. Una región que, con un PIB combinado de alrededor de 2,8 billones de dólares, ya es la séptima más grande a nivel mundial y está en camino de estar entre las tres primeras en 2030.

La mejora de las conexiones de transporte en la cadena de suministro de la Asean reducirá los costes de importaciones. Un asunto que no es menor si se tiene en cuenta que actualmente el 70% del comercio mundial proviene de bienes y servicios intermedios y bienes de capital, de acuerdo con las estimaciones del Banco Mundial.

Además, hay que tener en cuenta que se espera que los volúmenes de comercio de Asean se dupliquen a 2,8 billones de dólares desde 2014 hasta 2025, impulsado por el consumo previsto por parte de los 57 millones de nuevos hogares de clase media que se crearán en la próxima década.

El enorme potencial del poder adquisitivo de esta importante población joven cada vez más urbana es un atractivo clave para China bajo la Iniciativa Belt & Road (BRI) para mejorar la infraestructura física, la inversión y las relaciones empresariales que ayudan a impulsar el comercio. La Asean y China comparten el objetivo de duplicar su comercio bilateral hasta un billón en 2020 desde los 500.000 millones de dólares del año pasado, lo que hace especialmente atractivas las oportunidades de negocio para la inversión en infraestructura y los ecosistemas que crecen alrededor de los grandes proyectos.

Indonesia presenta la oportunidad inmediata más importante, aunque todas las grandes economías de la Asean tienen algo que ofrecer. Indonesia prevé un gasto en infraestructuras de 350.000 millones entre 2016 y 2020, aproximadamente la mitad del total estimado para las cinco mayores economías de la Asean combinadas, y con razón.

La economía más grande de la zona tiene la inversión más baja en infraestructuras de transporte, de tan solo el 6% del PIB frente al 13% en Filipinas, el 19% en Tailandia y en Malasia, y el 31% en Singapur. El presupuesto gubernamental de infraestructura se ha duplicado desde 2014, pero de ninguna manera cubre el gasto total necesario. El ministro de Economía de Indonesia calcula que la oportunidad para el sector privado es de 130.000 millones entre 2015 y 2019.

Tailandia es el siguiente mercado de infraestructura más grande, con un gasto estimado de 120.000 millones, incluyendo 56 grandes proyectos por un valor de 70.000 millones. El principal motivo para mejorar los enlaces de transporte en Tailandia se debe en gran parte al hecho de que la manufactura genera el 84% del PIB tailandés y la mayoría de los bienes manufacturados (96%) se transportan por carretera. El rápido desarrollo de 56 grandes proyectos valorados en 70.000 millones de dólares y el plan de desarrollo del Corredor Económico Oriental de Tailandia de 44.000 millones de dólares, lo convierten en un mercado clave para el mercado de financiación privada. Cerca de una cuarta parte de la financiación necesaria provendrá de fuentes de asociación público-privada.

Filipinas, que preside la Asean en el aniversario de la organización, también tiene importantes planes para impulsar la competitividad durante las próximas décadas, con un ambicioso programa de inversión en infraestructuras de 144.000 millones entre 2017 y 2022. Alrededor del 90% del gasto previsto está relacionado con el transporte y el Dream Plan de proyectos ferroviarios y de carreteras a corto plazo del gobierno para el periodo 2018-2020, valorado en 41.000 millones de dólares. Las medidas para reformar el sistema fiscal de Filipinas fomentan la inversión extranjera directa y reducen las restricciones sobre propiedad extranjera de empresas. Por ello, los proyectos abren la puerta a una mayor inversión del sector privado y las empresas chinas ya han empezado a involucrarse en operaciones de infraestructura filipinas.

La mayor oportunidad de Malasia en términos de transporte es aumentar la conectividad regional y local y mejorar la eficiencia económica, creando un sistema de transporte verdaderamente integrado y mejorando la capacidad logística para impulsar la situación del país como centro regional para el comercio internacional. El gasto previsto en infraestructura para el periodo 2016-2020 es de 85.000 millones de dólares, frente a los 50.000 millones gastados entre 2011 y 2015.

La inversión ferroviaria es un punto clave del gasto previsto en transporte, con enlaces de alta velocidad al centro de Singapur y Bangkok, un proyecto que también mejorará la capacidad existente de transporte público y el desarrollo de las redes de la costa este. La infraestructura de transporte de Singapur ya es una de la mejores del mundo y va a mejorar aún más bajo el plan del gobierno de doblar el tamaño del sistema de metro de la ciudad para 2030. Añadir 113 kilómetros de vías a la red en tres nuevas líneas debería crear 60.000 millones de dólares de nueva inversión entre 2016 y 2020, frente a los 50.000 millones gastados entre 2011 y 2015.

Toda esta actividad ilustra el énfasis que las economías de la Asean están poniendo en sentar las bases para el crecimiento y desarrollo durante las próximas décadas. Dicho de otra manera, el aniversario de oro de la Asean se perfila como el comienzo de una era dorada del crecimiento del comercio y las inversiones respaldado por la infraestructura.

Stuart Tait es director regional de Banca Comercial de HSBC en Asia Pacífico.

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