Amazon también vende deuda fácilmente

A medida que se vuelva más tradicional, su cotización también lo hará

La emisión de bonos le da potencia para más compras, pero quizás no sea tan bueno para la acción

Puesto de recogida de Amazon en la Universidad de California (Berkeley, California, EE UU).
Puesto de recogida de Amazon en la Universidad de California (Berkeley, California, EE UU).

El enérgico estilo comercial de Amazon se extiende ahora a su propia deuda. La venta de 16.000 millones de dólares en bonos sugiere un potencial casi ilimitado para que valore hacer aún más compras. Sin embargo, al casi triplicar sus obligaciones financieras para comprar los supermercados físicos Whole Foods, Jeff Bezos empieza a parecer más tradicional. El riesgo es que sus acciones también lo hagan.

Bezos construyó su imperio online reinvirtiendo el flujo de liquidez en el negocio y evitando herramientas financieras convencionales como deuda y dividendos. El resultado es un goliat de 472.000 millones de dólares –la quinta mayor empresa de EE UU por capitalización– que tiene a las tiendas y a las tecnológicas temblando.

Amazon podría haber financiado el acuerdo de Whole Foods emitiendo acciones, diluyendo mínimamente su participación, que es del 16,6%. Pero al igual que hizo Elon Musk (Tesla) la semana pasada, Bezos tomó el dinero barato disponible en el mercado de renta fija. Los inversores presentaron pujas por casi 47.000 millones de dólares, y la compañía pudo vender su papel con unos márgenes muy reducidos. La necesidad de retornos y la creencia en que Amazon triunfará en la reestructuración de la venta al por menor que está provocando crearon un potente cóctel.

La operación casi triplicará la deuda en circulación de Amazon, hasta poco más de 23.000 millones de dólares. Eso es alrededor de 1.000 millones menos que la estimación de consenso de su ebitda para 2018. Teniendo en cuenta el efectivo de la compañía, la deuda neta será aún menor, por debajo de los 10.000 millones. Eso deja a la poco apalancada Amazon con la suficiente potencia de fuego financiero para valorar adquisiciones que harían que Whole Foods pareciera un aperitivo.

Que eso sea bueno para las acciones de la compañía está menos claro. La fe en la visión de Bezos ha impulsado Amazon casi un 31% en lo que va de año, y la acción cotiza a unas 120 veces las ganancias estimadas para 2018: multiplica por 10 a sus rivales. A medida que Amazon empiece a parecerse más a sus pares tanto en su huella física como en su balance, esa brecha inevitablemente se reducirá.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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