Endesa e Iberdrola aplauden la decisión del Gobierno

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Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola

Endesa ha afirmado que respeta y asume la decisión adoptada por el Gobierno de cerrar definitivamente la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), aunque ha asegurado que "afecta única y exclusivamente" a esta planta, por lo que "en ningún caso supone precedente o referencia alguna para la viabilidad técnica y económica del resto de centrales nucleares españolas".

Según indicaron fuentes de la compañía, socio al 50% con Iberdrola en Nuclenor, sociedad propietaria de Garoña, una vez que el Gobierno ha decidido definitivamente denegar la continuidad de la planta, la actitud de Endesa no puede ser otra que "respetar y asumir esta decisión, colaborar lealmente en su cumplimiento y, por consiguiente, ejecutar todas las operaciones conducentes al desmantelamiento seguro de la instalación".

No obstante, recuerdan que esta decisión afecta "única y exclusivamente" a la central de Garoña, una instalación en la que concurren circunstancias "muy particulares", como el hecho de ser una central que lleva parada casi 5 años y que ha acumulado unas pérdidas de 360 millones de euros a lo largo de ese periodo.

A este respecto, destacan que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), en su informe del pasado 8 de febrero, dejaba claro que Garoña estaría en condiciones técnicas de funcionar con plenos requisitos de seguridad si se hicieran en ella una serie de inversiones que, según criterios técnicos, serían perfectamente realizables, fundamentalmente las inversiones 'post Fukushima' que el resto del parque nuclear español ya ha implementado.

Por ello, Endesa considera que esta conclusión debería ser "extrapolada, en buena lógica, a la consideración sobre la operación segura del resto de las centrales nucleares existentes, todas ellas más modernas que Garoña y que ya han ejecutado las inversiones que le han sido exigidas a esta planta en el informe del CSN".

Inviable económicamente

Iberdrola ha considerado "coherente" la decisión del Gobierno de denegar la solicitud de renovación de la licencia de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), ya que "no afecta ni a la seguridad del suministro eléctrico en España, dado que la instalación no está operativa desde hace cinco años, ni al precio de la luz que pagan los consumidores".

Según indicaron fuentes de la compañía, Iberdrola ha defendido, desde hace más de un año y medio, el cierre de esta instalación al considerar que, "aun siendo segura desde el punto de vista técnico, su continuidad era económicamente inviable".

La energética subraya que contribuirá, a través de Nuclenor, sociedad propietaria de Garoña en la que es accionista al 50% con Endesa, a dar cumplimiento, "a la mayor brevedad posible, al contenido de la orden ministerial que plasmará la decisión anunciada hoy y a las actuaciones que se deriven del cese definitivo".

El Gobierno ha acordado este martes no autorizar la solicitud de renovación de autorización de la explotación de la central nuclear de Garoña.

En una rueda de prensa convocada para informar de la decisión del Gobierno sobre el futuro de la planta nuclear burgalesa, el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, explicó que la orden ministerial que tiene que emitir el Gobierno al respecto "será la de denegación" de la continuidad de la explotación porque las "circunstancias actuales" no garantizan la suficiente certidumbre, en relación a la oposición de todos los grupos políticos de la oposición a la reapertura y a las discrepancias sobre la solicitud también expresadas por Iberdrola y Endesa.

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