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Hacienda deja de ingresar 12.473 millones por la rebaja fiscal de 2015 y 2016

El Estado recaudó el año pasado 7.271 millones menos de lo previsto

El Gobierno sobreestima siempre los ingresos en el Presupuesto

El Ministerio de Hacienda publicó ayer los datos anuales de recaudación que reflejan que el Estado ingresó por impuestos 186.279 millones de euros, una cifra inferior a los 193.520 millones presupuestados. Supone un desvío de 7.271 millones, una cifra superior a la anunciada inicialmente en marzo. Los errores en las previsiones de recaudación son una constante. El Gobierno siempre sobreestima los ingresos en los Presupuestos, lo que facilita cuadrar los números sobre el papel y driblar las peticiones de nuevos ajustes de Bruselas.

El documento refleja que la reforma fiscal aprobada en 2014 y que entró en vigor en dos fases –en 2015 y 2016– ha reducido en 12.473 millones la recaudación. La mayor parte de este importe corresponde a la reducción del IRPF. Tras subir el impuesto sobre la renta nada más iniciarse la anterior legislatura, el Gobierno de Mariano Rajoy redujo los tipos y tramos del IRPF ante de las elecciones generales. En el impuesto sobre sociedades, Hacienda rebajó en dos años el tipo nominal del 30% al 25%. Esta medida, junto con otros cambios normativos, supuso un ahorro de 3.000 millones entre 2015 y 2016. Sin embargo, el riesgo de incumplir el objetivo de déficit el ejercicio anterior era cada vez mayor a medida que avanzaban los meses y el Gobierno optó por aprobar un drástico incremento del impuesto. Primero elevó los pagos fraccionados y, posteriormente, restringió aún más la posibilidad de compensar bases imponibles negativas y exigió que las empresas tributaran por los deterioros de cartera deducidos en períodos anteriores. El impacto esperado de estos cambios normativos asciende a 4.655 millones en 2017. Es decir, el aumento fiscal aprobado por sorpresa es superior a la rebaja tributaria impulsada dos años atrás.

Finalmente, el Gobierno cumplió el año pasado el objetivo de déficit –que se revisó en varias ocasiones al alza– y cerró con un desfase del 4,3%. Aun así, la recaudación fue sensiblemente inferior a la presupuestada. Los datos publicados ayer reflejan que Hacienda recaudó 75.432 millones por IRPF, el tributo más importante del sistema fiscal. Supone un 0,1% más. El Gobierno había presupuestado un incremento del 4,3%.

Esta situación se repetirá también en 2017. Para el ejercicio en curso, Hacienda ha presupuestado ingresar por IRPF un 7,7% más. Pese a la creación de empleo y a la posibilidad de aumentos salariales, se trata de un incremento totalmente desproporcionado y de imposible cumplimiento. De hecho, los datos del primer semestre indican que la recaudación por IRPF avanza a un ritmo del 3,2%. No llega ni a la mitad de lo estimado por Hacienda. La Airef ya ha alertado de este desvío.

En el IVA, el principal impuesto sobre el consumo, la situación es distinta. España recaudó el año pasado 62.845 millones, 182 millones más que lo presupuestado. Y los ingresos por este tributo avanzan en 2017 a ritmos del 8,2%, por encima del 7,3% previsto inicialmente.

El impuesto sobre sociedades, la tercera figura más relevante es la que sigue un patrón más errático y, por lo tanto, los riesgos de errores en las previsiones son mayores. El tributo aportó a las arcas públicas 21.678 millones, 3.190 millones menos de lo previsto. Sin embargo, el desvío hubiera alcanzado cotas escandalosas sin las subidas fiscales aprobadas a finales del ejercicio pasado. Los desvíos presupuestarios acumulados desde 2012, primer año del Gobierno de Mariano Rajoy, suman 25.309 millones.

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