Ejecución presupuestaria

Hacienda recauda un 9% más en el primer semestre y reduce los números rojos

Los ingresos por IVA avanzan un 8,2% y se dirigen a un máximo histórico

El Estado registró superávit primario frente a un déficit de 7.488 millones del ejercicio anterior

Sube la recaudación baja el déficit público
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

Hacienda recaudó en el primer semestre 83.585 millones, un 9% más que en el mismo período del año anterior. La buena evolución de la recaudación explica que el déficit público se haya reducido hasta el 1,14% del PIB frente al 1,93% del PIB registrado en el mismo período del año anterior. Un dato especialmente positivo es que España registró un ligero superávit primario hasta junio de 114 millones frente a un déficit de 7.488 millones en el primer semestre de 2016. El saldo primario refleja la diferencia entre ingresos y gastos sin tener en cuente la partida de intereses de la deuda. Registrar superávits primarios es lo que permite reducir la deuda pública. 

En el IRPF, Hacienda ingresó hasta junio 32.163 millones, un 3,3% más. Se trata un dato positivo, sin embargo, la previsión presupuestaria del Gobierno apuntaba a un incremento del 7,7% que no se cumplirá. El incremento de la recaudación del IRPF se debe especialmente a la mejora de las retenciones sobre las rentas salariales. 

El IVA, el principal impuesto que grava el consumo, mantiene su buen tono. El tributo aportó a las arcas públicas 33.916 millones, un 8,3% más. La mejora del consumo está detrás del incremento. También el impuesto sobre sociedades registra datos muy positivos para los intereses de Hacienda. La subida fiscal aprobada por el Gobierno a finales del año pasado y el incremento de los pagos fraccionados permitieron que el Estado recaudara hasta junio 2.552 millones. En el primer semestre del año pasado, los datos arrojaban una cifra negativa de 204 millones, que indicaba que las devoluciones superaban a los pagos. 

Por el lado del presupuesto público, el Estado redujo su gasto un 6,8%. Todas las partidas (gasto de personal, gasto corriente, intereses de la deuda, transferencias corrientes y de capital e inversiones) cayeron. Ello contribuyó también a reducir el déficit público. 

A pesar de que los números son positivos, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) alerta de que el cumplimiento del objetivo de déficit es muy exigente, aunque lo considera factible. España se comprometió con Bruselas a reducir su déficit público del 4,3% al 3,1% este ejercicio. Supone un ajuste importante. Los principales factores de riesgo se encuentran en la Administración central y en la Seguridad Social. El Estado debe reducir su déficit al 1,1% y, la Seguridad Social, al 1,4%. El propio Gobierno informó a Eurostat en marzo que ambas cifras se incumplirían. Las posibilidades de cumplir el objetivo global del déficit pasan por que los ayuntamientos logren nuevamente un superávit en torno al 0,6%. Este sobrecumplimiento -el objetivo local es cerrar con equilibrio- paliaría el desvío de la Administración central y los ayuntamientos.

En el caso de las comunidades autónomas, la situación ha mejorado mucho respecto a ejercicios precedentes. Las autonomías cerraron el año pasado con un desfase del 0,8% y el reto es bajarlo al 0,6%. La Airef ve muy probable que se logre. La mejora de los recursos del sistema de financiación ha dado oxígeno a las arcas autonómicas. 

Normas