Telefónica recibe la recompensa de su inversión en fibra

Las grandes operadoras afrontan la presión de los reguladores para invertir en redes

Telefónica

Invertir en las grandes telecos europeas puede ser aburrido. Su gran tamaño hace que sea complicado para los antiguos monopolios estatales como Telefonica, Orange, BT y Telecom Italia crecer igual de rápido en sus mercados nacionales como el presuntuoso operador francés Iliad. Esto pone el foco en los dividendos y en cualquier cosa que les afecte, cómo la inversión que les exigen los reguladores.

Un buen ejemplo de ello es BT, cuyos títulos han caído cerca del 14% en lo que va de año. Por supuesto, los malos resultados de enero tienen parte de culpa, pero también las dudas acerca de cuánto deberá invertir en unos años: los analistas estiman un gasto de capital (capex) para 2020 de entre 3.300 y 5.000 millones de libras. Si se suma la reciente decisición del regulador Ofcom de reducir el importe máximo que BT puede cobrar a los clientes mayoristas por ciertas velocidades de descarga, no es de extrañar que la compañía cotice a 11 veces las ganancias esperadas para el próximo año (la cifra más baja de los grandes operadores europeos). Las preocupaciones también pesan sobre Telecom Italia, que está metida en una discusión con los reguladores sobre el despliegue de la banda ancha en las zonas rurales.

Pero no todos los operadores cargan con estos problemas. Orange tiene más clara la cantidad de inversión que tendrá que realizar, pues está trabajando en un plan de fibra óptica establecido por el anterior Gobierno. Y Telefónica está recibiendo las recompensas de sus tempranas inversiones en redes de fibra.

La compañía española dirigida por José María Álvarez-Pallete López ha cubierto ya el 60% del país con fibra y ahora espera que el gasto de capital (capex) respecto a las ventas caiga al 16% en 2017, frente al 17% del año pasado. Esto da a los inversores mayor certeza de que los flujos de efectivo cubrirán los pagos de dividendo en el futuro y también ayuda a explicar por qué la compañía tiene una valoración superior que la de sus compañeros italianos o británicos. No es de extrañar que los reguladores estén entre los primeros números de las listas de llamadas de los ejecutivos de las telecos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción es responsabilidad de CincoDías.

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