Juan Carlos Fernández, HomeAway
Juan Carlos Fernández, director general de HomeAway para el sur de Europa.

Juan Carlos Fernández: “El problema es el turismo de masas, no el piso turístico”

El director general de HomeAway para el sur de Europa afirma que el alza de precios inmobiliarios se debe a la recuperación

Juan Carlos Fernández Pérez-Crespo es director general de la plataforma de alquiler vacacional HomeAway, del grupo Expedia, para el sur de Europa (España, Portugal e Italia).

Con dos millones de viviendas en el mundo, 100.000 en España, y unos 500 millones de usuarios, el ejecutivo defiende irrebatible este nuevo modelo de negocio. Y atribuye a la masificación turística los conflictos que han surgido en ciudades como Barcelona y a un interés competitivo los ataques del sector hotelero.

El alquiler de pisos turísticos está en auge, ¿cuáles son las perspectivas en España?

Este negocio goza de muy buena salud. Un estudio de Phocuswright prevé que en 2020 generará reservas por más de 45.000 millones. España es el tercer destino más solicitado en nuestra red después de Francia y EE UU. Pasamos de 15.000 viviendas en 2012, cuando llegamos, a más de 100.000. El alza será fuerte por la satisfacción de los viajeros: más de un 80% lo recomienda, especialmente para viajes de familias, nuestro perfil de usuario. No podemos dar datos desagregados, pero en el primer trimestre de 2017 el negocio global subió un 30%, hablamos de 2.500 millones en reservas.

¿Qué ha impulsado este negocio?

Crece por la labor de plataformas como HomeAway, que han concentrado el alquiler vacacional, algo muy local, para ponerlas al alcance de un público global.

Pero el precio es un factor determinante.

En cualquier viaje, el factor precio determina el lugar o el alojamiento. Pero también la localización, entorno, destino o motivación. Hoy el viajero combina hotel y piso turístico. Las personas que se alojan en ellos gastan más (unos 2.400 euros en hospedaje y restaurantes) que las de los hoteles, porque están más días, se desplazan con mayor frecuencia y el grupo es mayor.

La regulación tiene que ser adecuada a nuestra actividad, que es distinta de la del sector hotelero

... Y porque su plataforma de vivienda vacacional no ofrece servicios de comida.

Efectivamente, redunda en la economía del ecosistema que hay alrededor. Además, posibilita, con ese mayor número de viajes, que se desestacionalice el turismo.

¿Cree que este sector ha cubierto una demanda insatisfecha por los hoteles?

El sector del alojamiento tradicional, léase el hotelero, no está respondiendo de manera adecuada a las expectativas del viajero, concretamente al que viaja con familia.

Las empresas hoteleras los acusan de opacidad y competencia desleal, ¿qué opina?

Si hay algo que han aportado plataformas como HomeAway es mayor transparencia, seguridad y garantía. Ese es el éxito. Sencillamente, son intereses corporativos y competitivos; los hoteleros quieren quitarse competencia. Somos favorables a una regulación, pero tiene que ser adecuada a nuestra actividad, que es distinta de la hotelera. Nos acogimos a la ley de la sociedad de la información y de las instituciones europeas de comercio electrónico. Es verdad que una gente duerme en una vivienda, pero no ofrecemos comida ni limpieza o servicios.

Juan Carlos Fernández
Juan Carlos Fernández

¿Qué debe incluir ese marco regulatorio?

Ya existe. El alquiler estaba regulado por una normativa nacional, la Ley de Arrendamientos Urbanos, pero las competencias se transfirieron en 2012 a las autonomías. Solicitamos homogeneidad regulatoria y que sea cumplible, porque hay requisitos que van en contra de otras normas de carácter superior. Hay que regular, pero sin poner puertas al campo. Curiosamente donde hay más trabas es donde hay mayor presencia hotelera, en Canarias y Baleares.

¿Hay que cumplir unos requisitos para darse de alta en HomeAway?

Sí, hay un protocolo y un equipo dedicado a garantizar la legalidad de los alojamientos. Requerimos, como condición indispensable, que confirme que cumple con la legislación vigente, sea gestor o propietario particular. Pero no tenemos una obligación previa de control del contenido que ofrecemos, nuestra competencia es su retirada una vez que nos lo comunica la Administración competente de forma efectiva.

Barcelona está en el punto de mira, hay quejas constantes por el ruido.

La conflictividad tiene que ver más con el modelo turístico. El debate es: ¿qué modelo queremos? ¿Cuántos turistas asume un lugar como Barcelona o Palma? ¿Quién los trae, adónde van? ¿Qué tipo de oferta cultural se ofrece: bares y discotecas? Puede ocurrir en un punto específico de una ciudad, donde hay una mayor concentración de viviendas turísticas y gente, como Salou (Tarragona) o Magaluf (Mallorca), pero es más por la masificación. El público, no el alojamiento, es el que genera la conflictividad. El 51% de los viajeros que traemos son familias y parejas (28%), no grupos de amigos que forman jaleo.

Juan Carlos Fernández
Juan Carlos Fernández

Hay una responsabilidad compartida entonces: Gobierno, agencias de viaje, hoteles y plataformas turísticas.

Absolutamente, pero, en nuestro caso, no traemos a 2.000 personas a un mismo sitio.
Se atribuye también a este negocio el incremento del precio del alquiler. Diversos estudios demuestran lo contrario. Tiene que ver con un mayor nivel de actividad, la mejora económica del país, que impulsa la demanda de viviendas, y la llegada de profesionales extranjeros cualificados que quieren alojarse en el centro. No puede achacarse únicamente a la vivienda turística.

¿Cuáles son los planes de la compañía para España?

La apuesta y e l compromiso de nuestra compañía con España y la ciudad de Madrid es fuerte y muy duradero. Somos más de 200 empleados en la oficina madrileña, la más grande de Europa y desde donde gestionamos los otros países. Estamos apostando por desarrollar nuevos equipos en distintas áreas para dar servicio a Europa, y seguiremos creciendo en número de empleados de forma muy fuerte [no especifica el número de contratos].

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