Comisiones por operar en Bolsa pulsa en la foto

¿Cuáles son las tarifas más baratas para invertir en Bolsa?

La holandesa DeGiro se sitúa como la plataforma más barata

Los bancos tradicionales bajan las tarifas para competir

La forma de invertir de los españoles está cambiando. El negocio del brokerage aumenta su competitividad en España, donde se asiste a una auténtica guerra de precios en el mercado. La irrupción de los intermediarios digitales con tarifas más reducidas ha llevado a la banca tradicional, escogida habitualmente para invertir, a moverse.

Uno de los últimos movimientos ha sido el lanzamiento de Bankinter en mayo de una nueva cuenta corriente llamada Cuenta Bróker, que se caracteriza por ofrecer una rentabilidad del 1% TAE si los usuarios ejecutan al menos diez operaciones en Bolsa al trimestre.

Cuando un inversor pretende operar en Bolsa y busca el actor adecuado para llevar a cabo la operación, tiene que tener en cuenta una serie de comisiones que puede encontrar, tales como las de compraventa de acciones, custodia, mantenimiento y cobro de dividendos. Además, en el caso de que quiera adquirir acciones españolas tendrá que saber si el intermediario le repercutirá los cánones de bolsa y compensación que aplica BME (Bolsas y Mercados Españoles) por cada operación, y que, por tanto, son ajenos a las entidades.

Los precios a los que el inversor puede acceder a la compraventa de acciones españolas varían mucho entre entidades. El bróker más barato es DeGiro, la compañía online holandesa que despertó al mercado español al aterrizar en 2014 con unas tarifas muy bajas: 2 euros fijos y un 0,04% sobre el importe. El volumen de transacciones de esta compañía a nivel europeo alcanzó los 9,8 millones de operaciones en 2016. “El inversor español estaba acostumbrado a ir al banco a que operaran por él. Ahora las nuevas generaciones están incorporando la inversión a sus hábitos de consumo a través del teléfono como ocurrió con el comercio con Amazon”, afirma Álvaro Vidal, responsable de DeGiro en España.

Vidal especifica que pueden ofrecer esta tarifa gracias a una filosofía de ahorro de costes, al operar en 18 países a través de tres oficinas en toda Europa y una plantilla de 200 trabajadores, y que los porcentajes de sus ingresos son menores.

Bankinter, por su parte, ofrece tarifas que pueden parecer más baratas en transacciones de menor volumen, puesto que cobra una comisión fija de 8 euros para importes menores de 90.000 euros, hay que tener en cuenta que a sus precios (ver tabla) hay que añadirles los cánones. Por ejemplo, si un inversor quiere comprar 20.000 euros en acciones de Telefónica, Bankinter cobrará 8 euros más los cánones, que suman 7,16 euros, lo que supone un total de 15,16 euros.

En el otro extremo estarían las entidades financieras tradicionales como Santander y Kutxabank. El banco cántabro cobra 80 euros por la compra de acciones por un valor total de 20.000 euros, ya que no cuenta con tramos que separen la comisión dependiendo del efectivo, sino que aplica una comisión estándar del 0,4% sobre el importe. Por su parte, la entidad vasca aplicaría una comisión de 120 euros, ya que también funciona con un porcentaje fijo, en este caso del 0,6%. No obstante, hay que tener en cuenta que los bancos aplican habitualmente bonificaciones a los clientes muy vinculados.

Las entidades de gestión financiera pueden aplicar también una comisión por la custodia de los valores que se negocian. Algunas compañías no la cobran, como, por ejemplo, Activo Trade, Bankinter o ING Broker Naranja. Las que sí que la exigen son Bankia, CaixaBank, GVC o Sabadell. En ningún caso superan el 0,1% del importe total invertido. De hecho, la tasa puede variar dependiendo de si las acciones son nacionales o internacionales, aumentando en el caso de las últimas. Existen otras comisiones, como la que se cobra por reparto de dividendos, que también depende de la oferta de la entidad.

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