gestión de moda
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La asignatura pendiente en la moda es la buena gestión

Desde la industria critican que no se aprecian los productos españoles

Los diseñadores defienden diversos modelos de negocio

El diseñador Juan Duyos tiene claro que el modelo de negocio perfecto es unir la creatividad con una buena gestión. “El talento bien gestionado da dinero”, asegura el madrileño en la mesa redonda Claves para ser competitivo en el sector textil en el siglo XXI organizada por IMF Business School. La directora de la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid, Charo Izquierdo, opina que los diseñadores deben centrarse en su trabajo, que es crear, y que por tanto, deben tener a su lado a alguien que se encargue de la parte de gestión. “No pueden ocuparse de todo”, reivindica la directiva.

Sin embargo, la modelo y empresaria Laura Ponte les recomienda a los futuros creadores tener algunas nociones básicas de gestión, pues confiesa haber tenido malas experiencias “con gente que se suponía que sabía de números”. Duyos manifiesta haber sufrido una historia similar y aconseja formarse de verdad, pues “en realidad, los diseñadores españoles nos hemos metido a empresarios a la fuerza, sin saber”. Aunque insiste en que también hay ejemplos de marcas de moda españolas muy bien llevadas, “como lo que está haciendo Del Pozo ahora”. Ton Pernas, el director del máster de Negocios en especialidad de Moda de la IMF Business School, e hijo del diseñador Antonio Pernas, apoya esta idea, “Del Pozo ha pasado de lujo medio a lujazo gracias a una buena gestión”.

Los cuatro ponentes coincidieron en que la industria de la moda en España es más fuerte de lo que se tiende a pensar. “Los diseñadores viven de su trabajo”, asegura Izquierdo. Sobre las subvenciones que hubo a la industria en los años 80 manifiesta que “podrían haberse gestionado de otra manera”, pero también recuerda que la moda no fue el único sector que recibió fondos públicos, y que en cualquier caso, “tener ese concepto hoy en día es erróneo”.

Duyos se muestra muy crítico con “la manía española de no creernos que somos buenos en algo hasta que no nos lo dicen desde fuera”. Un fenómeno que, según el diseñador, está presente en todas las disciplinas. “Tampoco valoramos a Velázquez y a Picasso hasta que no los apreciaron fuera”. Sin embargo, Izquierdo piensa que la excepción es la gastronomía española, “que está haciendo una fantástica promoción y por eso está en auge”.

No no creemos buenos hasta que nos lo dicen desde fuera

Juan Duyos

La directora de la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid ve la industria de la moda como uno de los motores de la Marca España y declara que esto es algo que debería apoyarse desde el gobierno. Tanto ella como Ponte se muestran muy críticas con las revistas especializadas en moda. “Se empeñan en sacar siempre en portada antes a los diseñadores extranjeros que a los españoles”, se queja la modelo. Por su parte, Duyos pide paciencia y recuerda que “muchas veces se exige demasiado a la moda nacional para el poco recorrido histórico que tiene”. El diseñador madrileño, considera que Agatha Ruiz de la Prada y Roberto Verino son los diseñadores españoles más veteranos, “y al fin y al cabo, son contemporáneos”, continúa.

La directora de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid discrepa: “Nosotros hemos llegado tarde al fenómeno moda, pero sí que teníamos desde hace tiempo diseñadores de alta costura como son Elio Berhanyer o Balenciaga, lo que no teníamos era prêt-à-porter”. Pernas reivindica que en España hay “marcas de semilujo” importantes y que este fenómeno podría exportarse. Izquierdo coincide con él y ve en algunas marcas, como CH o Uterqüe, un motivo de esperanza, pues “significa que hay mujeres a las que les gusta vestir así y se podría vender de forma más masiva”.

En España hemos llegado tarde al fenómeno de la moda

Charo Izquierdo

Para Duyos, en España se ha actuado muy bien en el campo de la moda de bajo coste. Sin embargo, Izquierdo insiste en que, aunque Inditex haya inventado un buen modelo de distribución para la moda low cost, “también hay grandes grupos españoles de lujo como Puig”, que agrupa marcas de alta costura como Paco Rabanne, Nina Ricci, Carolina Herrera New York,… Duyos tiene claro que la alta costura ha de convivir con la moda de bajo coste, pues “es la muestra de que se está ante un sistema saludable”.

Aunque el diseñador tiene recelos sobre la moda barata a costa de la escasez de derechos para los trabajadores. Carlos Martínez, presidente de IMF Business School, le recuerda que “para una persona que cobra 800 euros, es difícil resistirse a pagar 8 euros por una camiseta, aunque la de 12 euros esté confeccionada en mejores condiciones”. Duyos considera que en este caso, el consumismo es el verdadero problema, pues “no hace falta tener tantas camisetas”. En este sentido, Izquierdo, que también es vicepresidenta de Save The Children, sostiene que, aunque desde España puedan parecer “una barbaridad” las condiciones de trabajo de otros países, “empresas como Inditex y Mango están logrando instaurar derechos laborales en sitios como Bangladesh y la India, que antes carecían de estas consideraciones”.

Todos los ponentes critican la presión existente en las pasarelas para ser una de las marcas destacadas, pues coinciden en que existen una infinidad de modelos de negocio diferentes que funcionan. Izquierdo recuerda que Topshop desfila en la pasarela de Londres, y ante la pregunta de una asistente, admite que Massimo Dutti también podría tener cabida en Madrid. “Hay muy poco margen para ser una de las grandes marcas y tampoco pasa nada por montar una tienda pequeña y vender a las vecinas de la zona, eso es igual de valioso”, sostiene Ponte.

Hay muy poco margen para ser una de las grandes marcas

Laura Ponte

La directora de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid ve como un error empujar a diseñadores de 20 años a las pasarelas, pues “aún no tienen claro hacia dónde quieren orientarse, que es lo verdaderamente importante”. También recomienda no precipitarse ni agobiarse con la edad, pues “Armani hizo su primer desfile alrededor de los 40 años y Carolina Herrera, también”. “Siempre se ha tendido a pensar que el talentoso es el que empieza joven y no tiene nada que ver”, reivindica Duyos.

A favor de la juventud, Izquierdo se muestra optimista, pues “los mileniales son más sensibles a los valores de la sostenibilidad”. Considera que esto es importante, sobre todo cuando el “30 % de la producción de la moda española se hace en nuestro país. Eso es sostenible y habría que comunicarlo mejor”, sostiene. La directora de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid considera que la sostenibilidad es una tendencia en auge en todas las industrias y que en la moda debería serlo también. “Todas las grandes pasarelas están firmando manifiestos de sostenibilidad e incluso algunas, como la de Copenhague, se están especializando en moda sostenible”, añade.

La directiva también quiere impulsar la digitalización en la pasarela que gestiona y confiesa que han logrado un mayor impacto de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid con detalles tan sencillos como instalar wifi. Izquierda ve en Internet “una forma de mantener la pasarela viva todo el año”. Además critica que esto es “la clave para la internacionalización” y una de las asignaturas pendientes de los diseñadores españoles, ya que “muchos no tienen ni página web”, asegura. Sin embargo, Pernas opina que, aunque “online se puede vender más fácil internacionalmente, no es lo mismo comprar un televisor a través de Internet, que un vestido de 400 euros”.

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