Ayudas a la banca
El ministro de Economía, Luis de Guindos. EFE

El FROB pierde 1.693 millones en 2016, el Estado sale a su rescate y lo recapitaliza

Asume que su participación en BMN vale 916 millones menos que un año antes y la de BFA, matriz de Bankia, 474 millones menos

El Tesoro transforma un préstamo de 3.000 millones de euros al FROB en capital

El FROB, el fondo de rescate español, vuelve a presentar números rojos. Desde su creación hace siete años esta institución dependiente de Economía sigue costando dinero al Estado, y por extensión al contribuyente.

El organismo que preside Jaime Ponce presentó el viernes unas pérdidas de 1.693 millones de euros (un 11% más que un año antes) que se ha apuntado en el ejercicio de 2016, tras asumir que su participación en el banco BMN vale 916 millones menos que un año antes y la de BFA, la matriz de Bankia, 474 millones menos. El proceso de fusión de Bankia y BMN, que ha obligado a realizar una nueva valoración de las participaciones del FROB, han sido el principal detonante de sus pérdidas.

Estos números rojos han provocado un agujero patrimonial al FROB de 1.609 millones de euros. Para cubrir estas pérdidas el Estado ha tenido que salir a su rescate con la capitalización de un préstamo del Tesoro de 2012 (tras aprobarse las ayudas públicas por parte de Bruselas). Con esta operación, que ya se ha llevado a cabo en otra ocasión, se evita que el FROB cierre el ejercicio con un patrimonio negativo.

El FROB explica que esta capitalización es un apunte contable que ni afecta a la capacidad del Estado de recuperación de las ayudas concedidas por el FROB, ni tiene un impacto en déficit ni en deuda pública.

Según ha informado este viernes el organismo, en las cuentas de 2016 reconoce de entrada una pérdida de 916 millones de euros en BMN teniendo en cuenta los 825 millones que ha ofrecido Bankia para absorber la entidad. El FROB posee el 65% de BMN, por lo que su participación tendría un valor de 536 millones, lejos de los 1.453,53 millones de euros que el Estado asignaba a este paquete al cierre de 2015.

En el caso de BFA, la matriz de Bankia participada al 100 % por el Estado, el FROB se apunta un deterioro de 474 millones como consecuencia de la reducción de las plusvalías en las carteras de renta fija.De esta forma, el valor de ambas entidades suma 9.797 millones, frente a los 24.069 millones que recibieron en ayudas públicas.

Así, el FROB da por perdidas por el momento (la cifra final será cuando se privatice por completo Bankia) el 60% de las ayudas que concedió a ambos bancos.

Además, se ha anotado números rojos de 155 millones de euros por la participación que posee en Sareb, el banco malo, después de que esta sociedad redujera su capital para compensar sus pérdidas y convirtiera en capital parte de la deuda subordinada en manos de sus accionistas.
Las cuentas anuales del FROB reflejan un activo de 14.354 millones de euros, un pasivo de 15.963 millones de euros y, tras las pérdidas del ejercicio, un patrimonio neto negativo de 1.609 millones de euros, que se han compensado con la recapitalización el préstamo del Tesoro.
Con esta conversión, se reduce el pasivo del FROB y aumenta la partida de fondo patrimonial por ese mismo importe, con lo que el saldo del patrimonio neto del FROB ascenderá a un valor positivo de 1.391 millones de euros.

El fondo también perdió 60 millones por las garantías ofrecidas (Epas) a las entidades ya subastadas. Entre ellas destaca NCG Banco –ahora Abanca– en el que ha puesto 97 millones empleados para la devolución de las cláusulas suelo. Además, ha recortado en 35 millones las garantías para Banco de Valencia ya que ha pérdido menos de lo esperado.

A pesar de todo, el FROB destaca que dispone de una posición de tesorería “suficiente” para hacer frente a sus compromisos a medio plazo y añade que a cierre de mayo de 2017, el importe de la tesorería no comprometida a corto plazo asciende a 916 millones, colocados en deuda pública del Estado y cuentas remuneradas.

En un reciente informe del Banco de España esta institución apuntaba que el Estado solamente recuperaría al día de hoy unos 16.337 millones de euros de las ayudas concedidas a las 14 entidades que recibieron apoyo de capital para su rescate, lo que supone un 21,4% del total recibido, que asciende a 76.410 millones de euros. De esta forma, el Estado podría perder 60.613 millones, el 78% de las ayudas a la banca, aunque todo dependerá finalmente de lo que consiga por la privatización de Bankia (fusionada ya con BMN), y cuyo proceso para la enajenación de paquetes podría iniciarse en los próximos meses si los mercados siguen respondiendo positivamente al valor de Bankia.

La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ha sido el valor que más se ha revalorizado en la semana, con una subida superior al 5% desde el viernes de la semana pasada, después de que la entidad diese a conocer el precio de su fusión con BMN, entidad a la que otorgó un valor de 825 millones de euros en la absorción.

Nuevas claves en Banco Popular

Deloitte. La auditora Deloitte, firma encargada de realizar el informe de valoración de Banco Popular en su proceso de resolución, llegó a calcular una valoración positiva de 1.500 millones de euros para el banco en el escenario más optimista, según han reconocido fuentes financieras a este periódico. Esta información, adelantada por Vozpópuli, supone un giro en el proceso de resolución y venta de Popular, ya que el Mecanismo Único de Resolución (MUR) y el FROB solo dieron a conocer dos escenarios, del informe indpendiente base del precio de venta por un euro a Santander. Los supervisores indicaron que la entidad tenía un valor negativo de 8.200 millones en el escenario de resolución más negativo, y negativo de 2.000 millones en el escenario objetivo o central, pero omitió rel tercero, positivo en estos 1.500 millones. Cuando se intervino su valor en Bolsa era de 1.300 millones de euros.
Denuncias. Acreedores de Banco Popular afectados por la resolución del banco, entre los que se encuentran firmas como Pimco, Anchorage, Algebris y Ronit Capital, han contratado los servicios del despacho Quinn Emanuel Urqhart & Sullivan para estudiar distintas opciones de litigar para recuperar el dinero perdido, según informa Financial Times.

Normas
Entra en EL PAÍS