Pescanova se desploma un 95% en su regreso al parqué

Vuelve a cotizar después de cuatro años sin hacerlo

Las acciones cotizan a 0,27

Pescanova
Pescanova vuelve a cotizar REUTERS / Cordon Press

Pescanova SA volvió este miércoles a cotizar en la Bolsa española. Cuatro años después del escándalo por el falseamiento de las cuentas y el concurso de acreedores, el valor de las acciones se desplomó un 95,4%.

Hasta la CNMV esperaba este descenso en el precio de los títulos cuando levantó el pasado lunes la suspensión de cotización. Incluso los analistas de Bankinter recomendaron antes del inicio de la jornada “mantenerse fuera del valor”. Y es que la Pescanova que volvió ayer al parqué es muy distinta de la que salió en 2013. Entonces, era la mayor pesquera española y uno de los grupos de alimentación más importantes de España. Hoy solo posee un 1,7% de aquel negocio.

Pescanova SA, la sociedad que ha vuelto a cotizar, no es ya el grupo pesquero. Es Nueva Pescanova SL la que gestiona en la actualidad la marca y está controlada por la banca, después del concurso de acreedores en el que entró tras haber aflorado una deuda inabarcable.

El escándalo se produjo en 2013, cuando la compañía no presentó a tiempo las cuentas de 2012 y solicitó el preconcurso. Tras varios días de turbulencias bursátiles que desplomaron el valor de la acción y la entrada en concurso se suspendió la cotización, debido a las dudas sobre su contabilidad.

Este hecho abrió además un procedimiento judicial en el que el principal encausado es Manuel Fernández de Sousa, presidente de Pescanova en aquel momento. El exdirectivo está imputado por cinco delitos, entre los que destacan falseamiento de situación económica o financiera y de cuentas. El juez José de la Mata anunció esta semana que cerrará la instrucción del caso en octubre.

Una vez concluido el concurso y aprobado el convenio junto con la banca y los fondos acreedores, los antiguos propietarios de la pesquera habían solicitado hace más de un año su vuelta a la cotización. No fue hasta la semana pasada que se presentó toda la documentación exigida por la CNMV.

El objetivo inicial de los accionistas de Pescanova SA era volver al mercado para poder acudir posteriormente a la ampliación de capital de Nueva Pescanova SL. Entonces tenía un 20% y pretendía aumentar sus posiciones. Finalmente, esta operación se produjo en abril, antes del levantamiento de la suspensión de cotización, y la sociedad diluyó su participación hasta el 1,7%, ya que se realizó por compensación de créditos de acreedores.

Es por ello que el valor de la sociedad ha menguado tanto en estos cuatro años. Prácticamente el único activo que tiene es ese 1,7% que le convierte en el undécimo mayor accionista de Nueva Pescanova, donde está el valor y el negocio.

Así, la vuelta a la cotización de Pescanova SA se saldó con 16 millones de acciones intercambiadas, valoradas en 5,5 millones de euros. La capitalización se desplomó desde los 167 millones que tenía cuando fue suspendida hasta los 7,75 millones de ayer. La acción podría caer más en los próximos días, puesto que la propia empresa aseguró hace unos días que el valor estaba en torno a los 0,03 euros y la capitalización en 860.000 euros.

A falta de conocerse qué acccionistas vendieron y cuánto, el capital de la sociedad está compuesto, según la CNMV, por el fondo Broadbill, como primer accionista con el 11,5%, seguido por Fernández de Sousa, con el 7,5%; Carolina Masaveu, con el 7,1%; y Luxempart, con el 5,8%. El resto del capital se divide, en gran parte, entre más de 9.000 accionistas minoritarios que tenían parte de sus ahorros en la compañía.

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