halterofilia
La halterófila Lydia Valentín.

Lydia Valentín: “En halterofilia gana quien tiene la mejor cabeza”

Es campeona europea y bronce olímpico en halterofilia

Reconoce sentir "vergüenza" por los casos de dopaje en su deporte

En abril se coronó campeona de Europa de halterofilia, la tercera vez en una carrera deportiva que comenzó con 15 años.Bronce olímpico en Río 2016, Lydia Valentín (León, 1985) no para de ponerse metas mientras espera recibir las medallas de oro de Londres 2012 y la plata de Pekín 2008, tras los casos de dopaje de sus rivales. Los campeonatos de España de este fin de semana, y el mundial que se celebrará a finales de noviembre, son las metas más inmediatas de una deportista orgullosa de que una mujer haya puesto la halterofilia en el mapa deportivo español. Valentín atiende a CincoDías en un evento organizado por uno de sus patrocinadores, la marca de neumáticos Bridgestone.

¿Se le hace larga la espera entre las grandes competiciones?

En ningún caso, estas semanas he estado preparando el campeonato de España, y después tendré 10 días de descanso, para luego empezar a preparar el campeonato del mundo, la cita más importante del año. Tengo ganas de descansar pero también de empezar una preparación totalmente diferente. La pretemporada la haré en Ponferrada, en el club donde me inicié, para después volver a Madrid con las energías renovadas. Es muy importante salir del círculo en el que siempre preparas las competiciones, para volver con la misma ilusión de siempre y las ganas de continuar con tanta exigencia y con tantos objetivos.

Lydia Valentín, durante una competición.
Lydia Valentín, durante una competición.

El objetivo es llegar a los Juegos Olímpicos de 2020. ¿Se obsesiona con esa cita?

Es mi gran reto a largo plazo, pero antes tendré los europeos y mundiales previos. Sé que este va a ser mi último ciclo olímpico de preparación y quiero disfrutarlo más que los otros. En realidad, no tengo prisa por que lleguen. Quiero disfrutar de cada competición porque va quedando poco tiempo. No me obsesiono con Tokio 2020. Claro que quiero estar y subirme al podio.

Conoce a su entrenador desde los 15 años. ¿Cómo se cultiva una relación tan larga?

La clave es la confianza que tengas en tu entrenador, y viceversa. Que te conozca perfectamente y sepa cómo actúas ante las dificultades, y que tú también conozcas cómo va a actuar él ante las competiciones, las presiones... Cada uno tiene su papel, pero solo juntos se consiguen los objetivos.

También trabaja con un psicólogo. ¿Qué le aporta?

Lo hago de cara a las grandes citas. Son muchos años de experiencia, muchas competiciones, y sabes lo que te viene bien y lo que no. Soy una persona que cree que cada detalle suma, y hay grandes profesionales en todas las disciplinas. Creo que el psicólogo me ayuda, es bastante difícil afrontar ciertas cosas y te aporta muchísimo.

¿Qué es lo más difícil de afrontar, la presión externa o la suya misma?

En el trabajo psicológico me centro en mí, en mi día a día. Estoy en un equipo muy joven, no hay nadie de mi edad en la selección, y trato de tener las mismas ilusiones de siempre. También he pasado situaciones complicadas como la lesión previa a Río 2016, o tener que competir con gente que va dopada, hasta arriba. Para mantener la motivación debes tener una fortaleza mental muy grande y tener muy claro lo que quieres.

¿Los casos de dopaje en sus rivales le han hecho dudar de lo que hacía?

Nunca me han hecho perder la motivación. He sentido vergüenza, y no me ha gustado compartir deporte con ese tipo de personas, porque lo manchan. Y son muchos casos. Me he sentido un poco fuera de lugar. Pero siento que ha merecido la pena, he tenido la suerte de que se ha destapado y se ha reconocido lo que en su día no se reconoció, porque todo el mundo sabía que daban positivo.Yo seguí centrada en lo mío, sabía que trabajando diariamente, lo que ellas podían conseguir en un mes yo lo podría conseguir en cuatro años.

He sentido vergüenza de compartir deporte con gente dopada. Me he sentido fuera de lugar

En un deporte de fuerza, ¿qué importancia le da al apartado mental?

No puedes conseguir nada en la vida sin una motivación. La halterofilia es un deporte físico, pero también muy técnico y mental. Son tres puntos indispensables. Si alguno de esos tres falla, la competición no va a ser buena. Las competiciones de halterofilia las gana el que mejor cabeza tiene. Nos jugamos los movimientos en segundos. Si no estas 100% concentrado nadie te va a venir a ayudar.

¿Cómo asume ser leyenda de su deporte?

Me enorgullece mucho ser referente y que se relacione mi nombre con la halterofilia. Que la gente quiera empezar en un deporte tan vinculado al género masculino, y que haya sido una mujer la que haya conseguido la primera medalla olímpica en un deporte tan antiguo, es impresionante. Soy una persona con las ideas muy claras, sé lo que me ha costado todo. Ser la primera deportista de mi país en subirse un podio olímpico en halterofilia significa que es algo muy difícil. Sé que soy historia de mi deporte y de mi país, y es algo precioso. Me gusta hacer cosas que puedan perdurar en el tiempo.

¿Cree que el deporte femenino se ve con ojos diferentes al masculino?

El deporte tiene que ser deporte y punto. Tienes que valorar el talento del practicante, cómo lo hace, da igual que sea hombre o mujer, es talento y tiene que valorarse en igualdad de condiciones.

Tres campeones en el mismo equipo

El jugador de baloncesto Sergio Rodríguez, actualmente en la NBA, el triatleta Javier Gómez Noya y la propia Lydia Valentín, los tres medallistas olímpicos, compartieron ayer escenario en el evento Persigue tu sueño, supera los obstáculos, organizado en la sede del Comité Olímpico Español por la marca de neumáticos Bridgestone, patrocinadora delComité Olímpico Internacional.

En la mesa de debate los deportistas abordaron las dificultades con las que se han topado durante sus carreras, y compartieron sus experiencias de superación. En el caso del baloncestista, sus peores momentos los encontró siendo reserva de distintos equipos de la NBA: “Para seguir adelante, hay que aprender a llevar lo malo mejor, y tener el apoyo de tu entorno”, dijo Rodríguez.

Por su parte, Gómez Noya expuso cómo tras la lesión que le impidió competir en los últimos Juegos Olímpicos, vio la competición de triatlón como una oportunidad “para ver como compiten mis rivales y tomar nota para la siguiente competición”. Lydia Valentín hizo referencia al tiempo que el entrenamiento le ha quitado para su vida familar: “Pero lo bueno pesa más que lo malo”.

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