‘Startups’ que impulsan el consumo ecológico y reducen la huella de carbono

Farmidable pone en contacto a pequeños productores con los consumidores

Light premia la utilización del transporte público y el reciclaje

Día Mundial del Medio Ambiente
Imagen de los productos que ofrece Farmidable.

Juegos de consumo sostenible, diseños ecológicos y vehículos eléctricos son algunas de las interesantes propuestas que startups españolas han puesto en marcha para favorecer el medio ambiente. Incluso, más de una de estas firmas incipientes, como Uxer School, se atreven a compartir sus conocimientos y enseñar a otras empresas a crear productos menos contaminantes y con mayor eficiencia energética, comenta su máximo responsable, Javier Larrea.

Una de las apuestas más originales que ha surgido en los últimos años es la de Alessandro Lambertini, socio cofundador de Farmidable: un nuevo modelo de distribución que trata de poner en contacto a pequeños productores locales con compradores exigentes a través de colegios, empresas, centros deportivos... “El objetivo que nos hemos planteado es fomentar un mercado directo más justo y un consumo más sostenible para el medio ambiente”.

Los impulsores de Farmidable: Alberto Palacios, Alessandro Lambertini y Pablo Stürzer.
Los impulsores de Farmidable: Alberto Palacios, Alessandro Lambertini y Pablo Stürzer.

Además, la propuesta permite “acceder a alimentos frescos, naturales y de temporada de una manera cómoda, ya que los pedidos se pueden recoger cuando se va a buscar a los hijos después de clase o cuando se sale de la oficina”, apunta Lambertini.

Los productores que forman parte de la red de Farmidable utilizan “métodos de cultivo sostenible y crianza de animales basados en el bienestar”. Esto, unido al uso de fertilizantes y pesticidas naturales, “hace que el suelo y las aguas no se vean afectadas negativamente”. Por otra parte, su responsable destaca que “ayudamos a reducir la huella de carbono, porque las familias se ahorran el viaje al supermercado”.

Puntos por ir en autobús

Light es otra de las iniciativas que tiene gran acogida entre el público, una startup desarrollada por Santiago Jiménez (consejero delegado) y Carlos Rosety. Como explica Jiménez, la empresa ha creado “una aplicación móvil conectada a sistemas de smart city mediante la que pretende incentivar la sostenibilidad ciudadana”.

Los socios de Light: Carlos Rosety y Santiago Jiménez.
Los socios de Light: Carlos Rosety y Santiago Jiménez.

El funcionamiento es muy sencillo: “Cuando un ciudadano utiliza el transporte público, va en bicicleta o recicla puede registrarlo en la app, obteniendo así una cantidad de lights, una moneda virtual equivalente a la huella de carbono que ha dejado de emitir.

Mediante un algoritmo y cruzando bases de datos con los obtenidos a través del dispositivo móvil del usuario, la acción se comprueba en una plataforma y el ciudadano se recompensa con los correspondientes lights, que podrá canjear por numerosos productos y servicios a través de descuentos y premios directos”. La aplicación también permite competir con amigos y familiares para lograr ciudades más ecológicas a través de una serie de rankings, niveles y otras dinámicas de juego. 

Otras propuestas

Sorbos. La ganadora del premio de emprendimiento Pascual Startup 2016 ha creado unas pajitas biodegradables. El objetivo de su cofundador, Víctor Sánchez, es “poner fin al uso del plástico en el consumo de bebidas”.

ADN Design. Carlos San José, socio de esta compañía, apunta que la firma ha incorporado procesos y herramientas al diseño de productos para disminuir los impactos ambientales.

Uxer School. El máximo directivo de esta startup, Javier Larrea, dice que enseñan a los equipos que participan en la aceleradora TheCircularLab a diseñar productos más eficientes que ahorren energía.

Light ha sido elegido como el mejor proyecto de Startup Programme, el programa de emprendimiento interuniversitario organizado, entre otras instituciones, por la Fundación Universidad-Empresa. Además, sus efectos son ya patentes. De acuerdo con los datos de Santiago Jiménez, solo con las pruebas piloto realizadas con diferentes grupos de usuarios ya han reducido la huella de carbono en más de 50.000 kilogramos.

Una tercera firma que protege al entorno es Silence by Scutum. Esta startup diseña y fabrica vehículos eléctricos (escúteres) que disminuyen la polución y la contaminación acústica en el centro de las ciudades.

Su primer ejecutivo, Carlos Sotelo, señala que sus principales clientes son “compañías y Administraciones con flotas propias, que circulan alrededor de 100 kilómetros diarios, y con las que conseguimos que la logística de última milla sea más respetuosa con el medio ambiente”.

Vstas de las instalaciones de Silence by Scutum.
Vstas de las instalaciones de Silence by Scutum.

La compañía anuncia que próximamente lanzarán el modelo S01 para particulares, “con el que pretendemos acelerar el cambio hacia una movilidad totalmente sostenible”.

De acuerdo con los cálculos de Sotelo, para 2020 la empresa tendrá en circulación unos 20.000 escúteres eléctricos Silence, “lo que supondrá una reducción de 1,3 millones de kilogramos de CO2 anuales”.

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