Los megafondos de compra son más grandes, y con suerte aburridos

Los 221 creados en 2016 es la cifra más alta desde los 259 de 2008

Dada la abundancia de activos líquidos, su fortaleza y estabilidad pueden no durar

Billetes de 100 y 500 euros.
Billetes de 100 y 500 euros.

Los megafondos representan fortaleza y estabilidad para el capital riesgo. Es poco probable que inviertan en seductores sectores nicho o en empresas muy pequeñas, y se centran principalmente en las grandes. No aspiran a grandes rendimientos, pero cuando los ciclos se invierten las empresas que tienen en cartera son más propensas a sobrevivir y estar más diversificadas. Y su popularidad es alta.

CVC cerró el jueves un fondo de 16.000 millones de euros, y KKR acaba de recaudar 8.200 millones para su tercer fondo asiático. Los datos de Preqin muestran que los 221 megafondos creados en 2016 es la cifra más alta desde los 259 de 2008. Algunos inversores, como los fondos de pensiones, están dispuestos a aceptar rendimientos más bajos a cambio de una menor volatilidad.

También es una cuestión de necesidad. Las firmas han tenido 1.300 billones de euros de rendimiento desde 2013, pero tienen problemas para invertir el dinero recaudado. Además, para los inversores con mucho dinero por colocar, hacer seguimiento de unos pocos gestores es más fácil que seguir a muchos.

Por elección o no, la inversión en megafondos ha funcionado bastante bien. Un informe de Preqin de 2015 señaló que en promedio era menos probable que los megafondos estuvieran en el cuartil superior de fondos, pero también que estuvieran en el inferior. Entre 2012 y 2016, los megafondos proporcionaron una tasa interna de retorno del 17,6%, más de un punto porcentual por encima de los fondos de compra en general.

En 2008 y 2009, los megafondos tuvieron más pérdidas que sus pares más pequeños. Sin embargo, una de las razones fue el apalancamiento. Hoy en día los bancos centrales tratan de evitar que los bancos presten demasiado, y las dificultades de los gestores para colocar su dinero sugieren que la situación está controlada.

Pero los 530.000 millones de euros de activos líquidos dedicados a compras son casi un tercio más que en el último pico de 2007, según datos de Preqin. El S&P 500, mientras, cotiza a unas 30 veces sus ganancias ajustadas cíclicamente, más que en 2007. Con tanto dinero por gastar, la fortaleza y la estabilidad pueden no durar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

Normas