BA podrá sobrellevar las turbulencias

El colapso del fin de semana no afectará demasiado a la reputación de la aerolínea

Los usuarios están dispuestos a soportar penurias a cambio de pagar menos

British Airways
Pasajeros de British Airways, el sábado, esperando en la terminal 5 del aeropuerto de Heathrow (Londres).

Los sistemas informáticos de British Airways pueden paralizarse sin necesidad de hackers. Un lío informático obligó a la aerolínea de bandera británica a cancelar cientos de vuelos durante el fin de semana, puente en ReinoUnido, pero tanto BA como su propietario, IAG, pueden sobrellevar las turbulencias.

Por muy embarazoso que fuera el caos, es probable que los daños a la reputación de BA sean reducidos. Sus sistemas de TI funcionaban ayer de nuevo y el problema ha afectado a menos del 0,5% de los pasajeros anuales de la compañía. Los clientes tienden a tener una memoria muy corta cuando se trata de errores excepcionales por parte de las empresas. Un ejemplo de ello es Volkswagen, cuyas ventas apenas se vieron afectadas por la manipulación de datos de emisiones de diésel.

Las interrupciones del fin de semana reducirán las ganancias de IAG en unos 100 millones de euros, según Citi. El dueño de BA cotiza a 7,4 veces las ganancias esperadas para los 12 próximos meses. En teoría, su capitalización bursátil debería haberse reducido en más de 700 millones de euros, una caída del 5% desde el viernes, pero las acciones de IAG solo han perdido más o menos la mitad.

Esta relativamente flemática reacción es adecuada. Los sindicatos culparon de la crisis a la subcontratación de los servicios de TI a una compañía india, pero el CEO de BA, Álex Cruz, dice que no hay conexión entre el recorte de costes y el colapso. Es cierto que el gasto de IAG en TI ha caído hasta el 3,9% de los ingresos desde el 5,6% de hace cinco años, pero la cifra en euros se ha mantenido prácticamente estable.

Y la aerolínea no tiene otra opción que seguir reduciendo los gastos donde pueda. La difícil regulación y los estándares de la industria impiden escatimar en seguridad. Pero Ryanair y Easyjet, así como rivales de larga distancia como Emirates, operan con costes de personal al menos dos tercios por debajo de los de IAG en porcentaje sobre los ingresos y, por lo tanto, pueden ofrecer a los clientes tarifas más baratas.

Mientras los viajeros estén dispuestos a soportar penurias a cambio de pagar menos, Cruz y IAG podrán sobrevivir al duro viaje actual.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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