Fashion Tech

La moda española se inspira en Silicon Valley

Firmas emergentes exploran las novedades tecnológicas de vanguardia

Empresas de moda españolas en la sede de Pinterest en San Francisco.
Empresas de moda españolas en la sede de Pinterest en San Francisco.

Fashion Tech, una combinación llamada a cambiar la forma en que se fabrican, venden, eligen, diseñan y distribuyen las prendas, es cada vez más real. Amazon lleva tiempo ofreciendo su propia ropa y quiere ir más allá. Si el gigante de la venta online al por menor tiene un pie en ello, es lógico pensar que la cuantía del negocio será relevante.

En España, donde la moda es uno de los sectores florecientes, no se sienten ajenos al fenómeno. Para impulsar la inspiración, los contactos y la adopción de nuevos métodos, ICEX y aDigital han creado una expedición de una semana, con una premisa clara, solo vienen empresas que ya tienen tracción, con una facturación de al menos 50 millones de euros anuales. La selección está compuesta por Boboli, Cortefiel, Double Agent, El Ganso, Fanatics, Inditex-Tempe, Jeanologia, Jennyfer, Magnanni, MTNGExperience, Neck&Neck, Nice Things, Pepe Jeans, Pikolinos, Showroomprive, Sprinter, STL, Textura, Thinktextil, Trucco y Venca. Se da el caso de que Inditex ya lleva mucho tiempo en Estados Unidos, incluso con varias tiendas en San Francisco a través de Zara, pero no con Tempe, dedicada al calzado.

Mar Castro, exresponsable del Spain Tech Center en San Francisco, y ahora es subdirectora de Moda, Hábitat e Industrias culturales en ICEX, está al frente de este viaje que forma parte del plan Moda Digital. “Buscamos impulsar la tecnología en empresas que ya están en el mercado, a veces poco conocidas, pero con gran potencial”. En octubre estuvieron en Londres, pero Silicon Valley les ofrece mucho más. El programa, organizado por la California Spain Chamber of Commerce, pretende abrir la mente. “Todas estas empresas están ya muy tecnificadas, pero aquí ven lo último de lo último dentro de un ecosistema”, subraya.

El caso de Jeanalogía es todavía más especial; los valencianos tienen un sistema para dar tono a los vaqueros. Los populares acabados a la piedra y diferentes cuidados del denim son su especialidad. Tanto que ya tienen un acuerdo con los laboratorios de Levi’s en San Francisco, donde tienen varias de sus lavadoras especiales.

Google, una de las empresas visitadas, no vive ajena a esta tendencia. Lo hace con los wearables, a través de acuerdos con firmas de diseño. De ahí que Michael Kors o Fossil tengan smartwatches con Android, pero también con la integración en prendas bien conocidas, como se refleja en Project Jacquard, que usa una chaqueta vaquera para controlar la música del móvil, contestar llamadas o saber cómo llegar al destino. De nuevo, en alianza con Levi’s. No es casualidad, el buscador y el fabricante de ropa vaquera más conocidos del mundo son emblemas de la Bahía de San Francisco. Dice mucho de cómo la fiebre del oro a finales del siglo XIX hizo ricos a los que ofrecían servicios para los mineros: vendedores de carpas, palas y ropa de trabajo. Levi’s ha sabido mantenerse en los primeros puestos con avances e innovaciones constantes.

Google explora, además, cómo usar los datos para dar con el vestido perfecto en una alianza con H&M. Su visión es crear la mejor opción basándose en los datos de uso de cada perfil, es decir, poner la inteligencia artificial al servicio del diseño.

La inteligencia artificial es la gran promesa de futuro para los comercios al por menor. Andy Narayanan, fundador de Sentient, compartió una mesa redonda con la expedición en la que compartió algunos de los datos que ha investigado su empresa: “Los sistemas de ventas tendrían que ser capaces de tomar decisiones por sí mismos. Hemos visto que los clientes que añaden inteligencia artificial ven una conversión de ventas del 30% y se descubre más catálogo en su web”. Según la consultora Gartner el 85% de las interacciones en retail en 2020 serán a través de esta fórmula.

Conversaron también con Rachel Wolf, de Cuyana, que explicó cómo los algoritmos les ayudan a dar con prendas que sienten mejor a cada cliente. Durante la velada descubrieron algunos avances de Fashion SF, una incubadora local sin ánimo de lucro nacida en 2009 y que ha lanzado 23 startups. Su última tendencia es el uso de la corteza de piña, cáscaras de naranja o setas como tejido para hacer prendas más sostenibles.

No todo es puramente moda en esta expedición, también han visitado Pinterest, la red social donde triunfa el deseo visual y aspiran a convertirse en el gran vector de las ventas online, así como Lyft, el rival local de Uber, que acaba de cerrar un acuerdo con Google para experimentar juntos el coche sin conductor. En su agenda están también Paypal, Ebay y Microsoft. Tras San Francisco, irán a Seattle, donde visitan Microsoft, Amazon y Starbucks

Tras el viaje, pretenden seguir impulsando el gran reto de la industria española, la transformación digital. “En general, la internacionalización ya se ha asumido, pero la digitalización todavía no ha llegado a todos los procesos. Que llegue también a finanzas, recursos humanos y todos los departamentos”. 

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