La creación de sicavs se paraliza por la incertidumbre legal

PP y Ciudadanos están de acuerdo en devolver su control a la AEAT

En lo que va de año solo se ha creado una nueva: Alustream

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Está en el pacto de investidura que PP y Ciudadanos firmaron, pero tras siete meses de legislatura aún es un tema tabú. El documento acordado por la formación que lidera el Gobierno y por la que pilota Albert Rivera es una pesadilla para la industria de las sociedades de inversión de capital variable (sicav) en España.

La buena noticia es que, según fuentes financieras y políticas, el cambio no será tan brusco como para desatar una deslocalización masiva de la industria a países más estables en su legislación, como Luxemburgo.

Con todo, el miedo se ha impuesto y en lo que va de 2017 solo se ha creado una nueva sicav: Alustream. Su gestora es CaixaBank AM y fue registrada en la CNMV el 27 de enero. Ni una más.

Ya el año pasado, con elecciones del 26 junio, tras las del 20 de diciembre de 2015, la puesta en marcha de sicavs se redujo a la mínima expresión con 19. Con todo, el hundimiento en este ejercicio respecto al número de nuevos registros en el mismo periodo de 2016 es del 94%.

El presidente de la CNMV, Sebastián Albella, ha solicitado que se despeje de una vez y para siempre la incertidumbre que pesa sobre las sicavs. Su posición es que no se las perjudique para evitar una huida. La legislación española es de las más duras de Europa. Solo en Portugal se exige también que cada sicav cuente al menos con 100 accionistas.

Mientras, el número de desapariciones, ya sea por transformaciones en sociedad anónimas o limitadas, por disoluciones puras y duras o por fusiones con fondos de inversión, se ha disparado. Esta última fórmula, en boga el año pasado, ha perdido fuelle, debido a la incertidumbre legal. Hacienda ha avisado de que se reserva el derecho a que afloren las eventuales plusvalías si considera que el principal motivo de la unión es fiscal.

En lo que va de año se han fusionado 46 sicavs y otras 105 se han liquidado o transformado. En el conjunto de los ejercicios 2013, 2014 y 2015 el número de bajas ascendió a 58. “Entre tanto, la proliferación de nuevos vehículos en Luxemburgo ha crecido”, apuntan fuentes del sector.

Con un patrimonio total en España de más de 33.000 millones a cierre de abril y un número de partícipes superior a los 461.000, la industria que se mueve alrededor de las sicavs se retuerce ante la posibilidad de que se imponga el criterio de que solo se compute como accionista aquel que controle al menos el 0,55% del capital. Cada sicav necesitaría 100 de ellos para poder beneficiarse de la prebenda de tributar al 1% en el impuesto sobre sociedades, frente al 25% que paga el común de las empresas.

Lo cierto es que las sicavs disfrutan de la misma fiscalidad que los fondos de inversión. No se evade ningún impuesto, aunque se difiere su pago hasta que se venden las acciones. Las eventuales plusvalías tributarán en el correspondiente impuesto sobre la renta a un tipo máximo del 23%.

La principal queja de los partidos políticos es que en muchas ocasiones no son verdaderos vehículos de inversión colectiva, sino fórmulas para manejar una fortuna personal o familiar.

Ciudadanos ha hecho bandera del mantra de acabar con las trampas que se han hecho en este mundo, como tener 99 mariachis y un inversor. Pero, al mismo tiempo, quiere mandar un mensaje de tranquilidad. La misión no es vetar la ventaja tributaria si no hay al menos 100 inversores con un 0,55% cada uno, sino fomentar que las sicavs “sean verdaderas instituciones de inversión colectiva y no vehículos de inversión privada”, como publicó CincoDías el 24 de marzo.

En lo que sí hay consenso es en devolver su control a la Agencia Tributaria (AEAT), según las fuentes consultadas. Fue el vicepresidente económico Pedro Solbes, allá por 2005, quien decidió traspasar su supervisión a la CNMV. Las sicavs, en teoría, pueden comprarse igual que una acción de una empresa. La diferencia es que cotizan en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), y varias fuentes añaden que la banca obstaculiza que los particulares accedan estos vehículos.

Las cifras de esta industria en España

El número de sicavs en España es de 3.042, según los últimos datos de Inverco. Una cifra que ha ido en descenso en los últimos meses por el cierre de algunos de estos vehículos para su conversión en fondos o en sociedades limitadas o anónimas ante la incertidumbre legal que pesa sobre ellas. Así, a cierre del año pasado eran 3.229, por las 3.409 de finales del ejercicio 2015.

El patrimonio del conjunto de sicavs es de 33.201 millones de euros, un 1,24% más que a cierre de 2016. Un año antes había superado los 34.000 millones.

Santander y Banca March son las sociedades de gestión que lideran la industria de sicavs. La gestora del banco presidido por Ana Botín cuenta con un total de 468 de estos vehículos, que suman un patrimonio de 4.941 millones de euros. Tras ella, Banca March tiene 147 sicavs con un patrimonio de 3.737 millones. La entidad pasó del bronce a la plata el pasado mes de febrero en el ranking de gestoras por patrimonio al superar a BBVA.

382 sicavs gestiona Bankinter. El banco ha impulsado en los últimos meses la fusión de algunos de estos vehículos con fondos y ha reducido en un 17% su número desde 2015.

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