Las SGR

El Gobierno reduce a la tercera parte el presupuesto para avalar pymes

Las sociedades de garantía recíproca (SGR) piden a los políticos enmendar la partida

Con cada euro público se logran 40 euros de financiación a pequeñas empresas

El presidente de Cesgar, la patronal de las sociedades de garantía recíproca, José Rolando Álvarez.
El presidente de Cesgar, la patronal de las sociedades de garantía recíproca, José Rolando Álvarez.

El 55,7% de las pequeñas y medianas empresas españolas tienen actualmente problemas para financiarse, según el último estudio realizado por Cesgar, la patronal de las sociedades de garantía recíproca (SGR).

Un resultado que “va a ir empeorando”, según asegura José Rolando Álvarez, presidente de Cesgar, quien expone que a las trabas para la financiación bancaria que supone la creciente exigencia de capital del supervisor europeo se le suma ahora un importante recorte presupuestario de la labor que realizan.

En concreto, ha detallado este miércoles en rueda de prensa, el Gobierno ha rebajado de 40 a 15 millones de euros la dotación destinada a Cersa, el sistema de reafianzamiento público que permite a las SGR avalar los proyectos viables de pymes para que accedan a financiación más barata.

El presidente de Cesgar ha expuesto que aunque la decisión no tendrá consecuencias en el corto plazo, dado que el sistema cuenta con el doble de solvencia de la requerida, sí que pone en peligro la labor el modelo de aval a pymes a medio plazo.

Un sistema, ha elogiado, que permite lograr 40 euros de financiación por cada euro público invertido, razón por la cual Cesgar viene manteniendo reuniones con los distintos grupos políticos en los últimos días con el objetivo de que ayuden a enmendar los Presupuestos Generales del Estado.

Desde Cesgar exponen que el recorte presupuestario sufrido carece de precedentes pues en los últimos años el sistema había mantenido el volumen de financiación después de que este se incrementara de 25 a 40 millones en lo peor de la crisis.

La laboral de las SGR, ha defendido Rolando Álvarez, es clave para garantizar la financiación a las pequeñas empresas allá donde “falla el sistema” financiero tradicional, y una importante palanca para el mantenimiento y la creación de empleo.

Según el informe presentado este miércoles, 354.000 empresas condicionan mantener su plantilla a lograr financiación y otras 138.000 pymes crearían hasta 564.000 nuevos puestos de trabajo si la logran.

El problema más frecuente para las pymes es no disponer de las garantías solicitadas, en un 33,6%, seguido del precio de la financiación, esgrimido como principal obstáculo por el 24,3% de los pequeños empresarios. Esta necesidad de garantías a la que ataca directamente el modelo de las sociedades garantía afecta más a las empresas de servicios y a las dedicadas a la exportación y a la innovación.

Son precisamente este tipo de pequeñas y medianas empresas las que tienen vetado en mayor medida el acceso al crédito, debido al mayor riesgo que entrañan para financiarse. Por el contrario, las que presentan una mayor facilidad son las dedicadas a la agricultura y a la industria.

El destino de estas necesidades de financiación de las pymes  ha sido atender necesidades de tesorería, en un 72,6%. Las inversiones se quedan con la parte restante de la tarta. Al tiempo, las pequeñas y medianas empresas han reducido el uso de forma generalizada de productos financieros. Del 23,8% al 15%. De ellos, el único que crece es el crédito a proveedores (un 38% lo utilizan), mientras que los avales son requeridos por el 5%.

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