La fiebre del Obamacare daña la vista de los republicanos

Están yendo tan rápido en su desmantelamiento que se desconoce lo que costará

Podrían ahorrarse 141.000 millones de euros en una década, o gastarse 105.000 millones extra

Donald Trump y Paul Ryan (izquierda), celebrando la aprobación de su proyecto anti-Obamacare.
Donald Trump y Paul Ryan (izquierda), celebrando la aprobación de su proyecto anti-Obamacare.

La fiebre del Obamacare está dañando la visión de los republicanos del Capitolio estadounidense. Han conseguido aprobar el desmantelamiento del sistema de salud de Obama, pero los legisladores están yendo tan rápido que se desconoce su repercursión en costes y cobertura.

En 2009, antes de la aprobación de Obamacare, el congresista republicano Paul Ryan, ahora presidente de la Cámara, dijo que los legisladores no deberían aprobar proyectos de ley que no hubieran “leído” o que no supieran “lo que cuestan”. Pidió una revisión por parte de la Oficina de Presupuesto del Congreso, que recibió antes de la aprobación de la ley, después de muchos meses de debate. Esta vez, Ryan presionó para la votación aunque los últimos cambios sustantivos de la propuesta se realizaran la noche anterior a su aprobación, el jueves.

En marzo, en su última revisión del plan republicano, la Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que unos 24 millones de estadounidenses perderían la cobertura sanitaria en 2026. La última versión conserva el recorte de 800.000 millones de euros en 10 años.

Incluso los legisladores que apoyan el nuevo proyecto de ley reconocen sus dudas. Fred Upton, congresista republicano por Michigan, añadió una enmienda para incluir 7.300 millones de euros extra durante cinco años para ayudar a las personas con enfermedades previas, pero dijo que no sabía si sería suficiente para afrontar una posible subida de primas con el nuevo plan.

Debido a que los costes dependerán de cuántos Estados opten por no proveer cobertura de maternidad, entre otros beneficios, el proyecto podría ahorrar 141.000 millones de euros en una década, o gastar 105.000 millones extra, según el think tank Comité para un Presupuesto Federal Responsable.

En las elecciones de 2010, los demócratas perdieron su mayoría en la Cámara en parte debido a una reacción conservadora contra Obamacare, que ahora es más popular que nunca según algunos sondeos. Los republicanos ya han tenido que enfrentarse al rechazo de los electores. La aprobación en el Senado será más dura, pero solo los votantes pueden curar esta enfermedad política aguda.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.


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