Encuesta condiciones de vida

La mejora del empleo se traslada a los ingresos de los hogares

Las familias obtuvieron de media 26.730 euros, una cifra que crece por primera vez desde 2009

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El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado hoy la actualización de la Encuesta de Condiciones de Vida 2016, que ofrece información sobre los ingresos medios de los hogares durante el año 2015. Así, el ingreso medio anual neto por hogar se situó en 26.730 euros, un 2,4% más que el año anterior y una cifra que representa el primer incremento desde 2009. Asimismo, se trata del volumen de ingresos más elevado desde el año 2012, cuando los hogares ingresaron una media de 26.775 euros anuales.

Por su parte, otra de las variables que publica este estudio es la relativa al ingreso medio por persona, que en 2015 alcanzó los 10.708 euros, lo que supone una mejora del 2,8% sobre los datos del ejercicio precedente, y la convierte en el mayor repunte desde 2009 además de llevar ya dos años consecutivos mejorando, tal y como interpretó en una nota hoy el Ministerio de Economía. El aumento del empleo y la suave subida de los salarios registrada durante 2015 explica este mejor comportamiento de las rentas de los hogares.

Tal y como destaca el INE, en el momento de realizar la encuesta, que fue la primavera de 2016, todavía el 15,3% de los hogares manifestó llegar a fin de mes con "mucha dificultad". Se trata de un porcentaje 1,6 puntos mayor que el registrado un año antes. Además, el 38,1% de los hogares manifestó no tener capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 39,4% de doce meses antes. En esta ocasión sí hubo una mejora en las cifras.

El 39,5% de los hogares aseguró no poder permitirse ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año, de nuevo, un porcentaje 1,1 puntos inferior al del año anterior. En esta línea, el 8,4% de los hogares sufrió retrasos a la hora de tener que efectuar los pagos relacionados con la vivienda, como son los recibos de la hipoteca o el alquiler y los correspondientes a los principales suministros (gas, luz, agua, comunidad, entre otros). De nuevo, este porcentaje fue un punto inferior al contabilizado un año antes.

Pero si hay un indicador que siempre suscita polémica entre los que mide esta estadística ese es el referido a la población en riesgo de pobreza y el indicador AROPE que mide de forma estandarizada en toda Europa el riesgo de pobreza o exclusión social de la población. El INE explica en su nota que la población en riesgo de pobreza es un indicador relativo que mide el grado de desigualdad y no el nivel de pobreza absoluta. Simplemente, establece cuántas personas tienen ingresos bajos en relación con el conjunto de la población. 

En la edición de 2016 de la encuesta de condiciones de vida, el porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza, o también llamada tasa de riesgo de pobreza, se situó en el 22,3% de la población residente en España, frente al 22,1% registrado el año anterior.

Estadística destaca el aumento que se produjo el año pasado para los mayores de 65 años (de 0,7 puntos); mientras la tasa correspondiente a los menores de 16 años se situó en el 28,9%, 6,6 puntos más que la del conjunto de la población. En este indicador tiene mucho que ver la imputación del valor de la vivienda en la que reside el hogar, cuando ésta es de su propiedad o vive en él cedida gratuitamente. Esto es lo que explica que si se considera el valor del alquiler imputado, la tasa de riesgo de pobreza disminuye al 19,8%. En este sentido, los mayores de 65 años, que masivamente suelen ser propietarios de la casa en la que residen, cuentan con el menor porcentaje de riesgo de pobreza (6,3%), mientras el mayor se concentra entre los más jóvenes (28,4% para los menores de 16 años).

Economía asegura en su nota que el principal indicador de pobreza, el AROPE, disminuye y pasa del 28,6% al 27,9%. Una disminución que se produce gracias a la mejora de dos de sus componentes: carencia material severa y baja intensidad en el empleo. El Gobierno destaca en su interpretación de las cifras que es el segundo año consecutivo en el que se produce una mejora en este indicador.

En su análisis, resalta que disminuye la pobreza infantil casi en dos puntos y que también registran mejoras los indicadores que miden las dificultades económicas de los hogares, pese a haber aumentado el porcentaje de hogares que admite tener problemas para llegar a fin de mes.

Por último, Economía sostiene que con estas cifras puede concluirse que se ha producido "una reducción de las desigualdades", ya que el índice de Gini (globalmente aceptado como el que mejor mide la desigualdad) pasa de 34,6 a 34,5. También, el indicador S80/S20 pasa del 6,9% al 6,6%. Esta última variable es el cociente entre el total de renta que obtiene el 20% de la población con mayor nivel de renta respecto al total de renta que obtiene el 20% de la población con ingresos más bajos.

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