La reforma de ‘Dodd-Frank’ envía señales peligrosas a los reguladores

El último plan del republicano Jeb Hensarling da a los bancos aún más alivio normativo

Donald Trump, firmando varias órdenes ejecutivas, entre ellas una para revisar la 'ley Dodd-Frank'.
Donald Trump, firmando varias órdenes ejecutivas, entre ellas una para revisar la 'ley Dodd-Frank'.

La lucha en torno a la ley Dodd-Frank está enviando señales peligrosas a los órganos de control. El último plan del congresista republicano Jeb Hensarling da a los bancos aún más alivio regulatorio, que se extiende a las agencias de rating. Al mismo tiempo, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha redoblado su promesa de deshacerse de las normas financieras.

Hensarling, jefe de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara, dio a conocer los detalles más recientes de su plan para sustituir Dodd-Frank la semana pasada: entre ellos, la rebaja de los criterios para que los bancos queden exentos de los tests de estrés de la Reserva Federal. También planea quitar a la Oficina de Protección Financiera del Consumidor sus labores de supervisión, dejándole solo sus tareas ejecutivas.

Otros aspectos aliviarían a las agencias de calificación. La SEC (Comisión de Valores) ya no estaría obligada a hacerles exámenes anuales y los CEO no tendrían que certificar formalmente los controles internos y las políticas de conflicto de intereses. El plan también proporciona algunas protecciones legales a los empleados.

Las agencias de rating desempeñaron un papel clave en la crisis. Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch dieron a los títulos hipotecarios, que incluían préstamos subprime, las más altas calificaciones antes del colapso del sector inmobiliario. En 2010, la mayoría habían sido rebajados a nivel basura.

La Fed y la SEC tienen mucho margen de maniobra en la aplicación de las normas. Pueden decir a los empleados qué iniciativas tienen prioridad y cuáles pueden dejarse de lado. También se ha criticado a los encargados de hacer cumplir la ley por no tomar medidas más agresivas contra las agencias de rating. Moody’s fue multada con 81 millones de euros este enero, y en 2015, S&P pagó una sanción de 1.400 millones de euros.

Hensarling tiene en Trump a un poderoso aliado, y enfrente a los Demócratas, que pueden bloquear las iniciativas en el Senado. Sin embargo, las señales que envían los Republicanos podrían hacer que los reguladores, que han sido nombrados por la Administración Trump, sean más suaves con Wall Street.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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