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David Davis: Mr. Brexit, el ‘bastardo encantador'

Este euroescéptico pactará ahora con Bruselas cuestiones como el comercio o la libre circulación de personas

David Davis, ministro para el 'brexit'.
David Davis, ministro para el 'brexit'.

El pasado 23 de junio, cuando los británicos votaban a favor o en contra de su salida de la UE y el resto de los europeos esperaban la victoria del remain, David Davis (York, 1948), secretario de Estado para el brexit, decidió apostar por la salida. Pese a todas las previsiones, Reino Unido votó por abandonar la UE y Davis ganó 1.000 libras, con las que dice, bromeando, que aún paga las facturas de bebidas de su oficina.

Su nombramiento al frente de la cartera responsable de la salida de la UE le convierte en la cabeza negociadora del equipo de la primera ministra británica, Theresa May, en Bruselas. Aunque esto supone un reto, a Davis, casado y con tres hijos, no le asustan los desafíos, como demuestra su pasión por los deportes de riesgo: ha practicado alpinismo, salto en paracaidas y vuelo en avión ligero. El inglés está dispuesto a luchar por sus ideales hasta el final. “La UE no se tomará en serio a Reino Unido hasta que se de cuenta de que no tememos la falta de acuerdo”, dijo recientemente a May.

No es la primera vez que este política con pasado en el mundo de los negocios –trabajó durante 17 años en la multinacional agroalimentaria Tate & Lyle– lanza un órdago a sus compañeros. En 2008, renunció a su escaño en el Parlamento por estar en contra de los planes del Gobierno laborista de recortar los derechos de los detenidos sospechosos de terrorismo –ser retenidos durante 42 días sin presentar cargos. Con esta decisión también abandonó su puesto en el Ejecutivo en la sombra. No obstante, esta salida fue breve y un mes después recuperó su escaño con un 72% de los votos.

Este movimiento fue visto por muchos como un desafío a David Cameron, entonces al frente de los torys. Davis se enfrentó a él en 2005 para liderar el partido –también lo intentó en 2001, cuando venció Iain Duncan Smith– y, a pesar de ser uno de los favoritos por ser thatcherista y representar las opiniones euroescépticas de la formación, fue derrotado por el ya exprimer ministro.

Pese a estos enfrentamientos, Cameron intentó ficharlo, junto a otros representantes del ala más dura de los conservadores, para su equipo de Gobierno cuando ganó las elecciones en 2010, pero Davis rechazó la oferta y prefirió mantenerse en la oposición.

“La Unión Europea no nos tomará en serio hasta que se dé cuenta de que no tememos la falta de acuerdo”, dijo a May

No obstante, su carrera en la política se remonta a la década de los 70, durante su época universitaria. Tras graduarse en ciencias informáticas en la Universidad de Warwick gracias a una beca militar y cursar un posgrado en empresariales en la London Business School, en 1973, Davis se situó al frente de la Federación de Estudiantes Conservadores, pese a que su pasado no cumplía con el perfil de los torys. Fue criado por una madre soltera, en una vivienda social del sur de Londres y necesitó una beca militar para acceder a los estudios universitarios.

Su pasado no le impidió progresar en el partido y en el 1987 obtuvo su primer escaño en el Parlamento británico como diputado por Boothferry –en la actualidad distrito de Haltemprice y Howden. Entre en 1994 y 1997, con John Major como primer ministro, fue responsable para Europa del Ministerio de Exteriores, poco después de la firma del Tratado de Maastricht. “Intenté rechazar la oferta. Le dije a John Major: ‘Soy tu ministro más euroescéptico”, pero a este no le importó, explicó recientemente Davis a un diario británico. Sus constantes imposiciones en Bruselas para definir el papel de Reino Unido en la UE le hicieron ganarse el apodo de bastardo encantador o maestro de la obstrucción constructiva.

Davis negoció en los 90 la situación británica en el grupo comunitario y ahora negociará su salida junto a otros dos euroescépticos, Boris Johnson (ministro de Exteriores), a quien apoyó para suceder a Cameron como primer ministro, y Liam Fox (secretario de Estado de Comercio Internacional). Pero sobre todo, tendrá que estar unido a May, con quien hace varios años protagonizó algunos enfrentamientos cuando esta era ministra de Interior y trató de aumentar los poderes de vigilancia de la policía.

Después de que este miércoles May activara el artículo 50 del Tratado de Lisboa que inicia la salida de Reino Unido de la UE, comienzan las negociaciones sobre cómo será la futura relación, en cuestiones como el comercio o la libre circulación de personas. Respecto al primer punto, en julio afirmó que el resultado “ideal” y “más probable”, según su punto de vista, es “un acceso continuado al mercado único sin aranceles”. La entrada y salida de ciudadanos europeos en Reino Unido o británicos en la UE es uno de los puntos fundamentales, pues los probrexit prometieron a los británicos que abandonando la UE se solucionarían los problemas de una inmigración masiva a las islas. Sin embargo, recientemente Davis ha afirmado que no se cerrará la puerta a los extranjeros inmediatamente. “Pasarán años antes de que obtengamos ciudadanos británicos para hacer esos trabajos” en hostelería, atención social y agricultura. Davis tiene hasta 2019 para luchar con Europa, pero también para demostrar a sus compatriotas que el 26 de junio de 2016 no se equivocaron.

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