Declaración ante el juez

El inspector de Bankia: "Nadie discutía mi diagnóstico de que el grupo estaba muerto"

El inspector del Banco de España José Antonio Casaus declara ante el juez

Bankia
El inspector del Banco de España José Antonio Casaus, a su llegada hoy a la Audiencia Nacional. EFE

"Nadie discutía mi diagnóstico de que el grupo estaba muerto", ha aseverado este jueves ante el juez el inspector del Banco de España que meses antes de la salida a Bolsa de Bankia advirtió a sus superiores del riesgo de nacionalización de la entidad si se seguía adelante.

Las declaraciones de Casaus, llamado a declarar de urgencia como testigo por el juez Fernando Andreu, instructor del caso Bankia, para contrastar su versión con la de los responsables de supervisión imputados que han declarado esta semana, se producían solo minutos después de que el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordoñez tachara de "equivocadas" sus alertas.

Lejos de achantarse, sin embargo, el inspector Casaus ha ratificado plenamente las alertas que remitió por correo electrónico en abril de 2011 y respondió a las críticas vertidas estas semana por sus antiguos superiores alegando que sus advertencias no fueron “espontáneas”, eran compartidas por su equipo y fueron pensadas muy detenidamente dada la importancia del asunto y el posible riesgo para el contribuyente.

Casaus, cuya declaración tuvo que ser interrumpida durante unos minutos al derrumbarse rememorando el estrés de aquellos días, lamentó que nadie le diera una contestación directa a sus mensajes de 2011, y que solo ahora, seis años después, sus antiguos superiores critiquen sus presuntos errores.

De sus palabras de entonces, Casaus solo corrige una imprecisión –se refirió como “Bankia” al grupo BFA-Bankia– y se arrepiente de haber dicho en un informe que la entidad contaba con coberturas “suficientes” para el riesgo inmobiliario, valoración que consensuó con su superior, y que hoy ve “desafortunada”.

En realidad, “no había un promotor bueno, todos estaban quebrados”, expuso sobre la cartera inmobiliaria de Bankia, cifrando en 20.000 millones de euros el riesgo mal clasificado. De hecho, Casaus relató que al ser amonestado por referirse a BFA, matriz de Bankia, como “banco malo”, bromeó con que era cierto, pues el “banco malo” era Bankia y BFA era “muy malo”.

Finalmente, Casaus ha revelado que la carga de trabajo que afrontaban impidió emitir un segundo informe en junio de 2011 hablando de la inviabilidad del grupo. El informe, ha matizado, salió en octubre, tres meses después de la salida a Bolsa, cuando ya no tenía sentido desaconsejar una salida a Bolsa que era un hecho consumado.

Al culminar su declaración, a preguntas de la prensa, Casaus ha rechazado referirse a los pormenores del caso o de su testimonio, y ha reivindicado que se hable de las miles de "muertes" que se producen al año por abortos en España.

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