Industria marina

Marine Park: Canarias vuelve a mirar hacia el mar

Apuesta por el sector marino para convertir Canarias en referencia

Marine Park: Canarias vuelve a mirar hacia el mar

El destino de Canarias marcha indivisible con el mar. Aun así, en demasiadas ocasiones, este se ha usado para solamente para, en alianza con el sol, atraer a turistas. Algo a lo que tratan de poner fin un grupo de emprendedores liderados por el empresario grancanario Manuel Ruiz de la Rosa con Marine Park. El objetivo, profundizar en la Economía azul.

Este término lo creó hace años el emprendedor belga Gunter Pauli, que proponía emular los ecosistemas naturales para rentabilizar recursos y sacarles el mayor provecho. “Nosotros hablamos de una economía azul, apostando por pilares estratégicos para el desarrollo de la economía y el sector marino-marítimo como son la biotecnología, la acuicultura, el turismo costero, los recursos marinos y energías renovables”, explica Ruiz de la Rosa, CEO de Marine Park.

Topografía, drones y fondos de inversión

Marine Park: Canarias vuelve a mirar hacia el mar

Marine Park junta bajo su techo junto a la playa de las Alcaravaneras más de una decena de empresas de actividades diversas.

La promotora es ECOS, una consultoría ambiental especializada en el ámbito marino y con un elevado componente de I+D. También está Subsea Mechatronics, de diseño, ingeniería e I+D; LPA Fabrika, dedicada a desarrollar y ejecutar tareas de fabricación digital; Sensor Lab, que desarrolla instrumentos de medición; Triplehelix, un fondo de inversión; Topografía Vidania, dedicada (obviamente) a la topografía; Divisek Systems, startup que trabaja con drones; Deep Marine, oficina de dirección de proyectos navales y offshore; Instituto Tres Cuartas, para formación; el portal Nowboat; y Amelia Gutiérrez, gestora de I+D.

Si hay algo que le sobra a Canarias es el mar: el archipiélago cuenta con 1.500 kilómetros lineales de costa en los que conviven profundidades muy cercanas a tierra con plataformas suficientemente grandes. ¿El resultado? Las islas forman un entorno privilegiado para testar equipos y desarrollar e implantar tecnología marina.

“Canarias es realmente un laboratorio natural marino, y tiene todos los requisitos para convertirse en el laboratorio de Europa en términos relacionados con el crecimiento azul. Eso, sin contar con el turismo marítimo, en el que somos líderes desde hace mucho”. Porque el sector marino existe hace décadas en Canarias, aunque de una manera tradicional (navieras, turismo marino) con empresas que mueven mucha inversión y que cuentan con menor capacidad de innovación y adaptación.

“La industria en la nos movemos desde Marine Park aún es incipiente”, explica Ruiz de la Rosa. “apostamos y buscamos empresas tecnológicas, startups, tradicionalmente ligadas al entorno digital pero que tienen en el hardware, robótica, en el desarrollo de servicios innovadores un auténtico campo de pruebas y un nicho de expansión”.

“Canarias es realmente un laboratorio natural marino, y tiene todos los requisitos para convertirse en el laboratorio de Europa en términos relacionados con el crecimiento azul".

Apuesta, para ello, por un modelo mixto entre sector privado y público. En él, la falta de recursos de la iniciativa privada, se compensan con creatividad e innovación, aspectos díficiles de lograr que desde la Administración o las universidades por la carga burocrática que arrastran. “Existen muchísimos fondos públicos mal invertidos, muchas infraestructuras y equipamientos infrautilizados porque se crearon sin tener en cuenta a quién iban dirigidos: lo importante es crear el contenido, generar las comunidades de profesionales, los ecosistemas innovadores. Las infraestructuras vienen después”. Orígenes Marine Park surgió en 2014, tras un viaje en el que Ruiz de la Rosa decidió transformar las instalaciones de su empresa, ECOS Estudios Ambientales y Oceanografía, para abrirla a otras.

Tardaron en llegar. Y este retraso les llevó a pensar que un sector tan específico como el marino no estaba preparado para espacios colaborativos. Por ello, comenzaron a crear eventos más específicos como el Blueweekend (un hackaton donde se proponían retos del sector) y un programa intensivo de emprendimiento para el sector como Bluecamp, con el que “dar herramientas a perfiles que quieran desarrollar proyectos innovadores”. “Este no es solo un coworking, es un espacio colaborativo de innovación marina con elementos singulares que lo diferencian de otros espacios cómo zonas más técnicas de trabajo. Aquí se respira a mar: no sólo por su ubicación estratégica, en la playa de las Alcaravaneras; también por su contenido, nuestro auténtico valor”.

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