Editorial

Mucha vivienda por rehabilitar

Urge mejorar las condiciones para renovar los inmuebles

La rehabilitación se vio en los largos años de la crisis inmobiliaria como panacea frente al parón de la construcción residencial. Y, desde el punto de vista del particular, como solución para mejorar la habitabilidad de la vivienda propia frente a las dificultades para adquirir una nueva. No se requieren muchas cuentas para concluir que rehabilitar una casa es más barato que construirla nueva. Sin embargo, y pese a las ayudas públicas a la rehabilitación, esta no despega. Como prueba, el último plan, correspondiente al 2013-2016, que en un notable giro estratégico pasó a priorizar reformas y alquiler frente a vivienda protegida en propiedad, pero con el que no se han alcanzado en rehabilitación las cifras de antes de la crisis. Ni siquiera se ha llegado a las reformas registradas cuando las condiciones del crédito hacían inalcanzable la compra para la gran mayoría. En alquiler, sin embargo, las cifras sí han mejorado. España cuenta con un parque de casi 26 millones de viviendas, de las que la mitad ya tienen más de 35 años. El peligro es que esas casas, que empiezan a estar obsoletas en términos de lógico desgaste pero sobre todo de optimización energética, no se modernicen por la tentación, ante la recuperación del mercado, de volver sin freno a la más rentable vivienda nueva. Urge mejorar al máximo las condiciones para rehabilitar.

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