Editorial

El desempeño de la economía

Cada semana que pasa la idea de que la economía española volverá a crecer este año un 3%, y no un 2,4%, tiene más adeptos. El ministro de Economía, que ha mostrado siempre un optimismo contenido, admitió ayer abiertamente que el PIB puede crecer cerca del 3% durante todos los años de la legislatura si se cumplen una serie de condiciones básicas: estabilidad política, certidumbre en el coste de financiación y mantenimiento del pulso reformista, además de lograr cerrar un pacto presupuestario que prosiga con la reducción del déficit. No son pocas condiciones, pero cierto es que están al alcance de la mano, aunque persistan dudas sobre el pacto presupuestario (al menos para este año) y sobre la posibilidad de intensificar las reformas, sobre todo con la aritmética parlamentaria actual. Sería la mejor de las noticias para la economía que se despejasen tales dudas, para que la gestión de la política económica contribuyera más al esfuerzo de los agentes económicos, que al menos en los dos primeros meses del año arrojan unas cifras de demanda de consumo e inversión, de ventas en el exterior y de generación de empleo (la ocupación asalariada crece por encima del 4%) tan vigorosas como las del ejercicio pasado, y que apuntan a un crecimiento de la actividad de nuevo por encima del 3%.

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