Mercado digital

Adiós al “este contenido no está disponible en su país”

La Unión Europea ultima la formación del mercado digital único

El vicepresidente de mercado digital único de la Comisión Europea, Andrus Ansip.
El vicepresidente de mercado digital único de la Comisión Europea, Andrus Ansip.

"El contenido al que intenta acceder no está disponible en su país”. Este es un mensaje habitual para quien intenta, por ejemplo, acceder a su suscripción de televisión de pago por internet desde el extranjero. Es el geoblocking, o la restricción de contenidos por la localización de quien intenta acceder a ellos. Lo mismo ocurre en el comercio electrónico. “Es una discriminación basada en la nacionalidad del usuario, y no podemos aceptarlo”, reflexionó ayer el vicepresidente de mercado digital único de la Comisión Europea, Andrus Ansip, quien anticipó su próxima eliminación. “El acuerdo político sobre la supresión del bloqueo por localización se alcanzó hace un mes, y pronto será ley. Los europeos que viajen por todo el continente podrán disfrutar los contenidos a los que legalmente se han suscrito”.

Lo afirmó en la jornada Cultura en red, organizada por Bertelsmann, el Grupo Planeta, NBC Universal y el Grupo PRISA. Ansip sostuvo que la regulación actual de la red, que permite acciones como el bloqueo de contenidos según la localización del usuario, “empuja a la gente a robar contenidos”. Esta será una de las primeras medidas dentro de la estructuración del Mercado Digital Único europeo, un proyecto que la UE arrastra desde hace años y que entra en sus últimas fases. El objetivo, “tener más cultura circulando por Europa, y proporcionar nuevas oportunidades para los creadores y la industria de contenidos”, señaló Ansip. Así, la legislación se adaptaría a los usos y costumbres digitales de la actualidad, ya que la actual se aprobó “antes de aparecer Youtube o Facebook”.

Con una nueva legislación comunitaria, las autoridades europeas buscan alcanzar un escenario homogéneo para la creación, distribución y consumo de contenidos, así como una armonización en lo referido a protección de la propiedad intelectual, derechos contractuales o IVA, eliminando trabas legales, fiscales, tecnológicas o burocráticas. En definitiva, construir un mercado digital con 500 millones de clientes potenciales, que según cálculos de la propia Comisión Europea, podría llegar a generar hasta 415.000 millones de euros en la UE.

El secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, José María Lassalle, en su intervención en la jornada Cultura en red.
El secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, José María Lassalle, en su intervención en la jornada Cultura en red.

“Nunca antes los usuarios habían tenido un acceso tan amplio e inmediato a contenidos”, afirmó el presidente de Bertelsmann España, Fernando Carro, quien pidió reforzar la protección de los principios de libertad contractual y territorialidad de los derechos de autor. Es decir, que la adquisición y titularidad de derechos se mantenga sobre territorios concretos, y no sobre el conjunto del espectro europeo. Luis Elías, consejero general del Grupo Planeta, defendió que, en los libros, la eliminación de la territorialidad de los derechos provocaría su encarecimiento “y que solo los best-sellers mantengan un cierto volumen de ventas. Televisión, cine o series son diferentes y deben regularse de manera distinta”.

Este es uno de los puntos que, de momento, más separan a legislador, editores y poseedores de derechos. El director de asuntos gubernamentales y regulatorios de NBC Universal, Andrew Hall, defendió que “la venta de derechos en un territorio determinado es intrínseca a la forma en que distribuimos nuestras películas. Si en un territorio puedo ofrecer un contenido exclusivo estoy generando un valor añadido a esos consumidores. Si se quita, la generación de ingresos se va a reducir”.

Trabajo en común

Por ello, el secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, José María Lassalle, apostó por la cooperación de todos los agentes del ecosistema digital, como la forma “más eficaz para asegurar el máximo cumplimiento de la normativa”, la cual deba proteger los derechos de propiedad intelectual, “una asignatura pendiente todavía para la Unión Europea”. En este sentido, Fernando Carro recordó que España sigue siendo uno de los países del mundo donde más se descargan contenidos ilegales, por lo que se siguen necesitando “medidas urgentes para combatir la piratería”. El secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, confirmó que el 23 de marzo se presentará al Congreso el Plan Cultura 20/20, que incluirá una fiscalía especializada para luchar contra estos delitos. Benzo, además, defendió un mejor reparto de los ingresos digitales entre creadores, titulares de derechos y distribuidores.

En ese esquema, el director de propiedad intelectual del Grupo PRISA, José Manuel Gómez Bravo, defendió que “los medios de comunicación son los olvidados”, como “titulares de derechos y también usuarios”. Gómez Bravo aseguró que “la aventura del mercado digital y el copyright es una tren que Europa no puede perder”. La armonización del copyright debe ser una prioridad, aseveró Gómez Bravo, quien también abogó por un mercado digital único iberoamericano.

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