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¿Cuál es el techo del rally de Wall Street?

El Dow Jones gana ya en un rally imparable el 220% en los últimos ocho años. La buena perspectiva de crecimiento económico en EE UU, alimentada por las promesas de Trump, sostienen el avance. El riesgo está en un alza de tipos demasiado rápida.

El Dow Jones cumple ocho años al alza Ampliar foto

Wall Street está en subida libre. Sus índices encadenan una racha sin precedentes de máximos históricos, que ayer dejaron una nueva marca insólita cuando el Dow Jones cerró por primera vez sobre los 21.000 puntos. Lo ha hecho tan solo un mes después de hacer alcanzado la cota de los 20.000, impulsado por la solidez de la economía estadounidense, en la que ya se espera una nueva subida de tipos en la reunión de la Fed del 15 de marzo, y por la victoria de Donald Trump, que con sus promesas de estímulos fiscales ha creado el caldo de cultivo propicio para prolongar un rally que se remonta a 2009.

El próximo 9 de marzo se cumplen precisamente ocho años desde los mínimos registrados en Wall Street a consecuencia de la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008. Y los índices estadounidenses están en tendencia alcista desde entonces. El Dow Jones se anota una revalorización del 222% desde aquel 9 de marzo de 2009 y el S&P, del 254%. Los renovados máximos de los últimos días son de vértigo vista la intensa ganancia acumulada en los últimos años, que con Trump ha recibido un nuevo impulso. De hecho, los inversores han encontrado en el nuevo presidente las razones para pensar que el ciclo económico de crecimiento no está ni mucho menos próximo a agotarse y que las medidas económicas que se esperan tendrán la virtud de prolongarlo, con una intensidad mayor de la esperada.

“Aun sin estímulos fiscales, la economía americana apunta a un crecimiento en el entorno del 2% para este año. En la medida en la que se vayan concretando las medidas fiscales nuevamente apuntadas por Trump en su comparecencia en el Congreso americano, se podrían ver revisiones al alza en las expectativas de crecimiento”, señala Ana Rivero, directora de Producto y Market Intelligence de Santander AM España.Y son esas expectativas de mayor crecimiento económico las que llevan a los expertos a seguir apostando por la continuidad de la subida en Wall Street. Según explica Rivero, el buen momento bursátil se apoya en que la economía de EE UU se mantiene en la fase expansiva del ciclo económico y en unos resultados empresariales que muestran “un nivel razonable de beneficios y ventas”.

El crecimiento económico es clave para explicar el alza de Wall Street, al margen de la retórica de Trump, que no termina de concretar sus medidas. Tras los últimos mensajes lanzados desde la Fed, que vigila de forma minuciosa la realidad económica del país, el mercado da ahora un 86% de probabilidades al alza de tipos en EE UU, el primero de un año en el que se esperan hasta tres incrementos. Ese porcentaje sube desde apenas el 40% de hace dos semanas y refleja la creciente confianza en la solidez de la economía estadounidense, más allá de las medidas fiscales de Trump.

De hecho, el triunfo de Trump y la expectativa de más inflación y tipos de interés más altos –como consecuencia del mayor gasto en infraestructuras y, sobre todo, de la bajada de impuestos–, ha tenido “un efecto acelerador” sobre una realidad de fondo que ya era positiva para el nuevo presidente de EE UU, según apunta Fernando Hernández, analista de Andbank. “El PIB mundial en términos nominales está mejorando y los países emergentes lo están haciendo muy bien, algo de lo que EE UU se beneficia en particular. Además, la banca registrará una mejoría palpable en sus resultados con el alza de tipos de interés”, añade Hernández.

En opinión de Hernández, “el mercado estadounidense puede aguantar en estos niveles, no tiene por qué caer, solo que no es recomendable entrar ahora”. Tras semejante rally, las valoraciones de las empresas estadounidenses están por las nubes, a un PER que ronda las 20 veces, cerca de los máximos alcanzados con la burbuja tecnológica, apuntan desde AndBank. “Tras ocho años de subidas hay que ser cautos pero el PIB seguirá creciendo y eso se materializará en buenos resultados empresariales. Se impone la prudencia, no apostar con fuerza por Wall Street ni estar completamente fuera”, añade Amílcar Barrios, analista de inversiones de Tressis.

“Trump sigue dando muchos adjetivos para sus política económica pero ningún número. No ha dicho cómo financiar el mayor gasto en defensa ni qué hará con el techo de deuda. Hay suficientes dudas como para que el mercado hubiese tomado un poco de aire. Pero no ha sido así”, añade Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, que advierte de la necesidad tomar con prudencia el rally de Wall Street por su previsible contagio a Europa. “Existe el riesgo de que Trump decepcione al mercado en la cuantía de sus medidas y en el plazo de implementación”, añade.

Para Fernando Hernández, la gran referencia para medir el nivel de riesgo en el que entra el mercado estadounidense está en el rendimiento del bono a 10 años, ahora en el 2,48%. “El aviso de corrección puede venir por ahí, porque la financiación para las empresas se vuelva más complicada con un bono en el 3% o el 3,2%”, explica.

La previsión de Bank of America Merrill Lynch es que el bono cierre el año en el 2,85%, tras llegar a colocarse en el 3% en el segundo trimestre. El banco estadounidense también advierte del riesgo de que Trump decepcione al mercado con su política fiscal. Pero el mayor riesgo reside en que al nuevo presidente de EE UU ese estímulo fiscal se le vaya de las manos y cree más inflación de la cuenta y con ello, tipos de interés más elevados. “El verdadero riesgo de corrección vendrá por los problemas de financiación”, apunta Hernández.

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