Supervisión

Linde cierra la crisis del BdE con la elección de un estrecho colaborador

El gobernador opta por imponer una línea continuista en el Banco de España

Fachada del Banco de España
Fachada del Banco de España

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha decidido finalmente nombrar para dirigir la polémica y significativa dirección general de supervisión a un hombre cercano a él, Julio Durán, hasta ahora director general de estabilidad financiera y resolución. El nombramiento no ha sido bien recibido por los inspectores. Con esta designación se intenta cerrar la crisis abierta tras las dimisiones provocadas por las imputaciones en el ‘caso Bankia’.

La comisión ejecutiva del Banco de España quiso cerrar el lunes la crisis abierta en la institución el pasado 13 de febrero, cuando la dirección de supervisión dimitió ante su imputación por la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011. Para sustituir a Mariano Herrera, hasta hace menos de tres semanas responsable de supervisión que decidió dimitir de su cargo al ser imputado (pero sigue en el Banco de España) por la Audiencia Nacional, Linde ha elegido a su más estrecho colaborador Julio Durán, que a partir de ahora será el nuevo director general de Supervisión.

Durán era desde 2015 director general de Estabilidad Financiera y Resolución, antes había estado en el servicio de estudios, y en 2012 fue director del gabinete de Linde. El nombre de Durán ya había sonado como subgobernador, pero la falta de sintonía con algunos directivos del Banco de España, e incluso del sector financiero, desinfló su posible designación en favor de Javier Alonso, una persona a la que dentro y fuera de la casa se le considera un buen profesional.

A favor de la designación de Saurina en estabilidad

Uno de los grandes retos de la dirección general de supervisión es recuperar la reputación del Banco de España, que se ha ido deteriorando a lo largo de los últimos años, coincidiendo con la crisis financiera y la apertura del caso Bankia. Varias fuentes de la inspección, dependientes ahora de Julio Durán, defienden que lo mejor para depurar la imagen de la institución era haber elegido a un responsable de supervisión que nada hubiera tenido que ver en el pasado con la salida a Bolsa de Bankia. “Hay muchos jefes que podrían haber sido elegidos”, aseguran desde este gremio que, por el contrario, consideran positiva la designación de Jesús Saurina como director general de estabilidad financiera y resolución. Durán es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Economía por la Universidad de Minnesota.

Ahora, sin embargo, Linde ha decidido contar con él para encargarse de la dirección más significativa del Banco de España. Su nombramiento no ha sido, sin embargo, bien recibido por una parte destacada de los inspectores, quienes siempre han defendido que el responsable de supervisión debe ser un directivo de su colectivo. Varias fuentes, de hecho, mantienen que su nombramiento no supone en realidad ninguna renovación, sino una “línea continuista, con un hombre al que Linde conoce bien”.

Inicialmente, parecía que este cargo iba a corresponder a los siguientes en el escalafón a Herrera, a Pedro Comín, director general adjunto de Supervisión también dimitido al estar en la lista de imputados, o a Pedro González, director del departamento de inspección IV, también dimitido. Sin embargo, la implicación de los jefes de departamento Francisco Monzón y Javier del Río en la recogida de firmas en apoyo a estos tres investigados dio al traste con sus posibles aspiraciones, ya que la cúpula del Banco de España quiso desligarse de esta iniciativa que encendió las alarmas entre los inspectores.

La elección de Durán parece que no fue la primera opción del Banco de España para dirigir el departamento de supervisión. Margarita Delgado, directora general adjunta del Mecanismo Único de Supervisión MUS) fue la primera candidata. Ya conoce el terreno por el que se mueve la supervisión tanto en España, donde fue directora del departamento de inspección I, como en el Banco Central Europeo (BCE) a través de su actual cargo. Su relación con los inspectores es cordial, lo mismo que con el sector financiero, quien la consideran una gran profesional aunque reconocen que es muy exigente. Delgado ya fue propuesta como subgobernadora tras la salida de Fernando Restoy del Banco de España en enero, pero el hecho de que Linde tenga que dejar su cargo en menos de 17 meses al cumplir su mandato, hizo reflexionar a Margarita Delgado, quien ahora está en posición de poder aspirar a ser la próxima y primera gobernadora.

El nuevo organigrama es considerado dentro y fuera del Banco de España como interino ante la salida a corto plazo de Linde de esta institución. La edad de Durán y de Alonso (ambos tienen 66 años) refuerzan estas teorías.

La institución que preside Linde también ha designado a Jesús Saurina nuevo director general de Estabilidad Financiera y Resolución, en sustitución de Durán. Además, ha creado una nueva dirección general de Efectivo y Sucursales, que tendrá a Concepción Jiménez como directora general. Este nuevo departamento será el responsable de las tareas relacionadas con el efectivo, incluyendo las que desarrollan los departamentos de emisión y caja, control de producción de billetes y el servicio de dirección de sucursales. También se encargará de la coordinación y el control de la sociedad de impresión de billetes euro Imprenta de Billetes SA (IMBISA), configurada como entidad instrumental y medio propio del Banco de España.

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