Mercado inmobiliario

Colonial se alía con la familia Puig para levantar una torre de oficinas en Barcelona

La inmobiliaria catalana alcanza 8.000 millones en inmuebles tras anunciar cuatro compras y desarrollos de nuevos edificios

Juan José Brugera, presidente  de Inmobiliaria Colonial.
Juan José Brugera, presidente de Inmobiliaria Colonial.

Colonial refuerza su cartera inmobiliaria con tres adquisiciones y la construcción de una torre de oficinas en Barcelona –junto a la familia Puig– por 400 millones de euros. La compañía presidida por Juan José Brugera detalló este lunes a la CNMV y a inversores lo que ha denominado como proyecto Alpha II, que incluye estas recientes operaciones.

En estas cuatro operaciones se incluye la compra al grupo editorial Bertelsmann de su sede de Travesera de Gracia en Barcelona por 41 millones de euros, con el compromiso de un contrato de permanencia de cinco años para las empresas del grupo alemán.

En la ciudad condal además avanzó un nuevo proyecto, con el desarrollo de una nueva torre de oficinas junto a Inmo, una joint venture al 50% junto a la familia perfumista Puig. Este aliado aporta los terrenos en Plaza Europa junto a su actual sede corporativa, donde se levantará un inmueble de 60 metros, 20 plantas y cuyo proceso de diseño se abrirá próximamente a un concurso arquitectónico. Colonial calcula un coste de 32 millones de inversión para la obra.

En Madrid, ha anunciado la compra de un edificio de oficinas en el Paseo de la Castellana 163, de 11.000 metros cuadrados y ocupado actualmente por varios inquilinos. El importe pagado es de 41 millones, más otros 10 millones en una futura rehabilitación.

Por último, en este proyecto Alpha II, Colonial incluye la compra anunciada en enero, a través de su filial francesa SFL, de la sede histórica en París de la aseguradora SMA por 165 millones de euros. Además, la compañía calcula que invertirá otros 80 o 90 millones en la rehabilitación de esta propiedad muy cercana a la Torre Eiffel.

Después de estas cuatro operaciones, la cartera de Colonial superará los 7.950 millones, según la presentación realizada este lunes, y que incluye los activos de su filial francesa en París. “Seguimos con la vocación de crecimiento y de creación de valor. Desde 2015 ya hemos invertido 1.760 millones”, señaló Brugera. Refuerza claramente su posición como la segunda inmobiliaria patrimonialista de España, tras Merlin Properties –cotizada en el Ibex 35–, que dispone de una cartera cercana a los 9.600 millones.

La inmobiliaria continúa con su elevado ritmo de crecimiento. En 2016 invirtió 579 millones en adquisiciones. Esa cifra incluye la compra del 15% de la socimi Axiare, realizada en octubre pasado por 135 millones. Un año antes, había destinado otros 499 millones a hacerse con más edificios. Brugera adelantó a este diario que para los próximos dos años, Colonial cuenta con caja suficiente para desembolsar otros 1.000 millones.

“El objetivo de inversión para este año no está agotado”, avanzó Pere Viñolas, consejero delegado de Colonial. Para estas cuatro operaciones del proyecto Alpha II en 2017 se gastarán solo 250 millones, por lo que la empresa sigue abierta a nuevas adquisiciones durante el año. En la presentación a la CNMV, la compañía reconoce una capacidad de compra de otros 700 millones.

Al tercer trimestre facturó 205 millones, un 21% más que el año anterior. En los últimos años, ha sufrido una transformación en compañía patrimonialista –fundamentalmente de edificios de oficinas en alquiler–, tras la entrada de la banca acreedora y disgregar los activos tóxicos de promoción y suelo. En la anterior etapa, entre los principales accionistas se encontraban Luis Portillo y la familia Nozaleda.

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