Automóvil

El sector del motor teme un alza en el impuesto de matriculaciones este año

Consenso en cambiar la tasa de Circulación por fines medioambientales

La M-30, en Madrid.
La M-30, en Madrid.

La fiscalidad del automóvil "puede y debe ser renovada" para favorecer vehículos más innovadores, más seguros y más respetuosos con el medio ambiente. Estas declaraciones del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el pasado martes han levantado la liebre al respecto de las deliberaciones que se están llevando a cabo en el seno del ministerio al respecto de cómo favorecer la fiscalidad medioambiental en el sector de la automoción. Varias fuentes del sector temen, en este sentido, que Hacienda no solo no elimine el impuesto de matriculación, como se lleva pidiendo desde hace más de 20 años sino que reduzca la exención que tiene introducida por criterios medioambientales. Esto supondría un alza en la recaudación, que va a las arcas de las comunidades autónomas.

Todos los grupos de interés que agrupa el sector del motor coinciden, desde hace más de 20 años, en la petición de la supresión del impuesto de Matriculación por considerarlo obsoleto en el sentido de que "se debería gravar el uso del vehículo y no la propiedad". Además, señalan que solo el 23% de los vehículos que se matriculan cada año pagan esta tasa porque todos los coches que emiten menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro se benefician de una exención del impuesto.

Este límite es el que, según fuentes del sector, Hacienda está barajando reducir hasta los 90 gramos de CO2 por kilómetro, una medida que incentivaría las matriculaciones de vehículos más limpios pero que tendría un fuerte impacto en las ventas de coches. Ahora mismo, el 73% de los automóviles vendidos en 2016 se encuentran en esa horquilla entre los 90 gramos y los 120 gramos de CO2, unos 829.230 vehículos, según los datos recopilados por la consultora especializada MSI. Rebajar la exención a la hora de la matriculación supondría que todos estos vehículos comenzarían a pagar, al menos, la tasa mínima del 4,75% sobre el valor del coche. La tributación, que está transferida a las comunidades autónomas, crecería en un comercio muy sensible a estos incrementos de precio vía impuestos, alertan en el sector.

En 2016, la recaudación por matriculación alcanzó una cifra de 327,79 millones de euros al cierre del pasado ejercicio frente a los 305,2 millones de euros ingresados en 2015, tal y como recogió el pasado domingo Europa Press. Este incremento de los ingresos públicos en concepto de impuesto de matriculación está en línea con el crecimiento de las ventas de vehículos el año pasado, un 11% más.

Mucho más consenso hay en la posibilidad de que el impuesto de circulación, que se recauda anualmente por los ayuntamientos, incluya un criterio medioambiental en su cálculo. Ahora mismo, la base de imposición se estima en función de la cilindrada del vehículo. La propuesta sería incluir las emisiones de CO2 y la normativa Euro en el cálculo, de tal modo que cuanto más contaminante y antiguo fuera el vehículo, más pagara en tasa municipal. "Éste sí es un incentivo para achatarrar coches viejos, que es lo que el parque automovilístico español necesita", señalan desde el sector.

Así, las cuatro principales patronales del sector de la automoción en España (de fabricantes Anfac; de concesionarios Faconauto; de vendedores Ganvam y de importadores Aniacam) enviaron el pasado 3 de enero una carta a la que ha tenido acceso Cinco Días en la que solicitan al Gobierno que "lidere la revisión de la fiscalidad del sector y la planificación e implantación de un nuevo plan de renovación estructural del parque", que debería ponerse en marcha "a corto plazo". Las empresas del motor en España consideran que "es urgente la renovación estructural del parque", resaltando que la edad media de los coches que circulan por España es de 11,9 años y que 15,2 millones de vehículos tienen más de 10 años.

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