Regulación de los mercados

La nueva norma de mercados financieros revolucionará los servicios de asesoría en 2018

Por primera vez, se exigirá una cualificación a los asesores de banca

España dejará de ser una excepción entre los países de su entorno con la entrada en vigor de la normativa de regulación de los mercados financieros conocida como Mifid II, prevista para 2018, que obligará a los asesores financieros españoles a cumplir por primera vez unos requisitos mínimos de cualificación técnica y de grado de experiencia como ya ocurre en otros Estados del entorno. Una transformación que dará lugar, además, a nuevos modelos de negocio.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio “Nuevos Modelos de Negocio en el Asesoramiento Financiero tras las Modificaciones Regulatorias de Mifid II”, elaborado por la Asociación Europea de Asesoría y Planificación Financiera (EFPA) y el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) y difundido este martes.

El documento subraya que tras la entrada en vigor de la norma, España dejará de ser una excepción entre los países de su entorno puesto que, por primera vez, los profesionales del asesoramiento tendrán que cumplir unos requisitos de cualificación técnica y una experiencia mínima antes de sentarse con un cliente.

El cliente se situará, por fin, en el “centro” del modelo de servicio de las entidades financieras, aseguraban EFPA y el IEB en una nota de prensa remitida este martes, en referencia al mantra habitual de los banqueros españoles.

Las directrices publicadas por la autoridad europea de mercados (ESMA) sobre conocimientos y competencias de los profesionales financieros afectarán a todos los empleados y profesionales bancarios y financieros que, con trato directo con los clientes, los asesoren o informen sobre productos de inversión y servicios auxiliares.

Además de establecer que los profesionales del asesoramiento tengan que cumplir unos requisitos de cualificación técnica y una experiencia mínima antes de sentarse con un cliente, la nueva normativa sobre cualificación impondrá a estos profesionales el requisito de realizar una formación continua, o un proceso de recertificación.

“Que la implantación de Mifid II suponga una mejora real, tanto en la calidad del servicio al cliente, como en la reputación de la industria financiera, dependerá del nivel de exigencia del regulador, pero también de la voluntad real de cumplimiento por parte de la industria”, señala Sergio Miguez, profesor del Departamento de Investigación del IEB y director de Relaciones Institucionales de EFPA España. Asimismo destaca que “la nueva regulación supondrá una oportunidad para la mejora radical del sector financiero, en ningún caso lo tenemos que ver como una amenaza”.

Los autores del estudio consideran que en este nuevo escenario, las entidades financieras optarán de forma mayoritaria, por un modelo de asesoramiento “no independiente” y el cliente se situará en el “centro” del modelo de servicio de las entidades. Por su parte, asumen, las EAFI buscarán alianzas y avanzarán en su especialización para afrontar los retos que plantea el cobro directo al cliente.

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