Inmobiliario

Las nuevas promotoras reclaman una gestión del suelo más transparente

Piden que la Administración ayude a consolidarlas inversiones extranjeras

Carles Vergara, profesor del IESE; Andrés Benito, de Sareb; Javier Eguidazu, de Dospuntos; David Martínez, de Aedas, y Juan Velayos, de Neinor.
Carles Vergara, profesor del IESE; Andrés Benito, de Sareb; Javier Eguidazu, de Dospuntos; David Martínez, de Aedas, y Juan Velayos, de Neinor.

Es el suelo el que puede desmontar el chiringuito”. Esta es la opinión del consejero delegado de Neinor, Juan Velayos. Su empresa planea una inversión de 2.000 millones de euros del fondo texano Lone Star y ayer confirmó que saldrá a Bolsa este año, tal y como adelantó CincoDías. La opinión de Pelayos coincide con la que expusieron ayer el resto de responsables inmobiliarios que se dieron cita en el tercer encuentro del sector inmobiliario, organizado por IESE. Las nuevas promotoras reclamaron a las Administraciones que el proceso en el que se adjudique el suelo finalista donde construir sea “ordenada, transparente y predecible”.

Con “chiringuito”, Velayos se refirió a los 5.000 millones que Neinor, Dospuntos y Aedas prevén inyectar en el renacimiento de la promoción en el país tras el letargo al que ha estado sumida durante los años de crisis.

A ello se sumó el director de desarrollo inmobiliario de la Sareb, Andrés Benito, aprovechó el encuentro para anunciar que el banco malo construirá unas 4.100 viviendas a precio medio en toda España como instrumento para “dar salida al stock de suelo”. Junto a la pionera Neinor, Dospuntos nació con el fondo Värde como principal accionista y un plan para invertir 2.000 millones hasta 2021. Más recientemente, el fondo Castlelake anunció el martes que hacía lo propio con Aedas a partir de una inversión de 1.000 millones.

El consejero delegado de esta última, David Martínez, avisó de que la consolidación de este impulso inversor está condicionado a que mejore la oferta del suelo, en su opinión aún “muy opaca” y “dirigida desde la política”. “Tenemos que transmitir a las administraciones la necesidad de ordenarlo para que no nos lleve a otra situación”, vaticinó. En cuanto a la segunda, su máximo responsable puso el acento en la actuación de los bancos. Javier Eguidazu reclamó que “no cometan los mismos errores” que antes de la crisis y “le den crédito a cualquiera”. Sin embargo, en su opinión, deben aguantar el modelo de tipos de interés bajos y hacer cuotas razonables para que la gente pueda comprar vivienda y pagar las cuotas.

Por su parte, la socimi Hispania –participada por el magnate George Soros– considera que, al menos el 50% de la vivienda resultante, debe ir destinada al alquiler. Así, Concha Osácar, responsable de la socimi, reclamó que en los próximos 10 años haya entre un millón y 1,2 millones de nuevos activos residenciales dedicados al alquiler. Lo justificó por la tendencia de los jóvenes a inclinarse hacia el arrendamiento, lo que supondría dejar de lado la compra tradicional.

Para conseguir esta cartera de viviendas en alquiler, la ejecutiva de Hispania se unió a las peticiones de las noveles promotoras a la Administración de crear un contexto propicio para desarrollar estas nuevas viviendas de modo que el mercado esté preparado para ellas. También el presidente de la patronal de la promoción inmobiliaria, Juan Antonio Gómez-Pintado, reclamó a ayuntamientos y comunidades autónomas la forma en que licitan, expropian y recalifican el terreno.

Todo ello con el objetivo de alejar la formación de una nueva burbuja inmobiliaria. Algo que estará condicionado a que la financiación de los nuevos proyectos se base en capital y no en financiación de la banca. De hecho, Velayos apostó por que “el equity sea el regulador” y el responsable de Sareb aseguró que no habrá burbuja “mientras que los impagos no se trasladen de la banca al resto de la sociedad”. Coincidieron también en que la profesionalización del promotor impedirá que la historia de la vivienda se vuelva a repetir.

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