Editorial

Urgen nuevos yacimientos de empleo

El pasado año ha sido brillante para el empleo. La economía creó 413.900 puestos de trabajo y el paro bajó en 541.700 personas, hasta 4,23 millones, la menor cifra en siete años y dos millones menos que el primer trimestre de 2013, según la EPA. La tasa de paro descendió así al 18,63% de la población activa, el porcentaje más bajo desde finales de 2009 y casi nueve puntos menos que el nefasto récord del citado primer trimestre de hace cuatro años, cuando se acercó al 27%. La ocupación aumentó hasta 18,5 millones de personas, pero el número de ocupados creció en menor medida que se recortó el de parados porque la población activa se redujo en 127.800 personas, a 22,74 millones. De este modo, la tasa de actividad –personas que trabajan o buscan trabajo sobre el total de la población– bajó hasta el 58,95%, la menor en diez años. Y es aquí donde hay que poner mucha atención. Porque la valía de estos datos será efímera si no se mantiene la tendencia. Y para ello hacen falta más yacimientos. Porque el sector servicios, el gran protagonista, suma hoy en el turismo un notable bocado prestado, pero no asegurado. Para ello, además de insistir en el factor calidad, hay que no deshacer lo que funciona, promover el emprendimiento con un marco incentivador en el que el precio de la energía y la burocracia no sean frenos e impulsar el sector privado, verdadero creador del empleo y su sostenibilidad.

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