Servicios urbanos

Urbaser apunta a las grandes ciudades chinas

Se apoyará en sus nuevos propietarios para entrar en el país asiático

Mantendrá la sede en España y el equipo directivo

Fachada de una central energética de CNTY y Hai'an, China.
Fachada de una central energética de CNTY y Hai'an, China.

Vida nueva para Urbaser. La compañía de servicios urbanos que en otro momento perteneciera a ACS cerró en diciembre su traspaso a un nuevo propietario. El grupo pasó a pertenecer a un conjunto de inversores chinos, en su mayoría propiedad del Estado asiático. El resto del capital, en torno a un 11%, se ha quedado en manos de un socio industrial fuerte en el este y el norte de China, China Tianying (CNTY).

Gracias a esta compañía, el grupo Urbaser, que seguirá dirigido por José María López-Piñol y mantendrá su sede en Madrid, pretende por fin dar el salto a los servicios urbanos y tratamiento de residuos en un mercado, el chino, que hasta la fecha se resistía, tras su desarrollo en España, Europa y América Latina. “Las seis principales ciudades de China acumulan una población de 180 millones, el crecimiento para la empresa puede ser exponencial”, señalaba el directivo hace unos días en un encuentro celebrado entre la empresa china y la española para sentar las bases de la organización una vez cerrada la operación.

Así, la semana pasada se celebró en la sede de CNTY, en la provincia china de Hai’an, cercana a Shanghai, el primer consejo de administración de la nueva era de Urbaser. Un órgano que pasa a estar formado por cinco personas. López-Piñol se mantiene como consejero delegado y el resto se completa con Shengjun Yan, presidente de CNTY; Herman Sioen, responsable de la filial de CNTY en Europa y con Juan Fábregas y José Jaime Isern, como independientes.

La operación se dio a conocer de manera oficial tras el verano con un precio de entre 1.164 y 1.399 millones, lo que le ha permitido a ACS realizar una importante reducción de su deuda. Según fuentes financieras, ya se ha producido el primer pago, por un importe cercano a la franja inferior mientras que el resto estará ligado a una serie de variables de evolución de negocio de los próximos cinco años de Urbaser. Las mismas fuentes descartaron que vaya a producirse próximamente una salida a Bolsa de la empresa al no contar con el tamaño suficiente. El consorcio chino se ha hecho además cargo de la deuda de Urbaser, de 750 millones.

El acuerdo se llevó a cabo a través de un consorcio, Firion Investments, creado para la adquisición de Urbaser. La sociedad está liderada por CNTY y por el holding estatal chino CECEP, dedicado a inversiones medioambientales y a la reducción de emisiones. La compañía asiática busca con la operación ampliar sus posiciones en la cadena de tratamiento de residuos. Hasta ahora más dedicada al tramo final, con la incineración y generación de energía, la alianza con Urbaser le permite ganar posiciones en los servicios urbanos. El grupo chino podrá así aprovechar la presencia de la empresa española en 18 mercados.

Por esto mismo, Yan, el presidente de CNTY aseguró que se prevé “importantes sinergias”. Los nuevos propietarios han decidido mantener la cúpula directiva de la española al considerarla “muy eficiente”. El directivo aseguró además que la idea es que Urbaser, que cuenta con 34.000 empleados, “no reduzca sino que mantenga y amplíe” la plantilla. “Tenemos un plan a largo plazo de crecimiento de Urbaser, manteniendo la marca también en China”, aseguró Yan.

Urbaser ya ha firmado su primer contrato desde que cambiara de propietario, en India. Para este ejercicio, el primero en manos del consorcio chino, la firma española tiene previsto un crecimiento del entorno del 6,1%, hasta los 1.700 millones, tras haber cerrado 2016, su último año en manos de ACS, con 1.602 millones de cifra de negocio. López-Piñol aseguró que la potencial llegada a China no empezaría a notarse hasta las cuentas de los próximos años.

En cuanto a cómo pueda afectar el acuerdo al desarrollo de Urbaser en España, López Piñol avanzó que “ya es un país muy avanzado en tratamiento de residuos”, por lo que “poco se va a invertir”. Sin embargo, avanzó que seguirá acudiendo a los concursos públicos de servicios urbanos que se realicen en los próximos meses.

Especialista en incineración de residuos

CNTY es una empresa privada, fundada en 1998, cuya principal actividad de tratamiento de residuos sólidos urbanos para su posterior incineración en plantas de generación de energía. En concreto cuenta con 19 plantas de este tipo con capacidad para tratar seis millones de toneladas de residuos al año, en un país donde la preocupación por una mejor política medioambiental comienza a ver incipientes medidas. Según defiende la firma china, su modelo de generación está “muy por debajo” de los límites de emisiones permitidos por la legislación local y se adapta a las regulaciones europeas.

El grupo chino que será socio de Urbaser es propiedad de Shengjun Yan, que posee un 47%, y el resto cotiza en Bolsa desde 2014. Tiene una capitalización de unos 1.300 millones de euros, por lo que cuenta con un tamaño muy similar al que tenía la empresa española cuando se ha realizado la operación. Su negocio está muy centrado en regiones costeras del norte y el este de China, donde sus plantas dan servicio a entre 1,5 millones de habitantes, en el caso de la más pequeña y a 3 millones, en la más grande. La empresa además está dirigiendo sus esfuerzos a nuevos campos de negocio como la producción de iluminación LED.

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