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Estaciones de montaña llenas... y no solo de esquiadores

La afluencia de visitantes a los destinos de nieve se disparó en Navidad gracias al tiempo y a una oferta más completa

Un esquiador, en una de las pistas de Sierra Nevada.
Un esquiador, en una de las pistas de Sierra Nevada.

Las principales estaciones de esquí de España encaran el grueso de la temporada después de haber vivido una exitosa campaña de Navidad. Esta ha concluido con “uno de los mejores datos de los últimos años”, según explica Josep Maria Gracia, director de marketing del grupo Aramón, organismo que engloba a las cuatro estaciones de Aragón: Cerler, Formigal-Panticosa, Javalambre y Valdelinares, que suman un total de 283 kilómetros de dominio esquiable. Las estaciones aragonesas han recibido a más de 215.000 visitantes, el mejor dato desde la temporada 2010-2011, y en el caso de Panticosa, el más alto desde que se recogen datos.

En el caso de Sierra Nevada, la afluencia entre el 23 de diciembre y el 6 de enero fue la mayor de la historia, con 194.000 visitantes, que pudieron disfrutar de la práctica totalidad de las pistas, 99 kilómetros, la mayor, y una ocupación hotelera de entre el 90% y el 95% en la última semana del año. En otra de las estaciones de referencia, Baqueira, en el Pirineo leridano, la afluencia ha sido de 160.000 esquiadores entre el 27 de diciembre y el 8 de enero. Un buen dato, explican, aunque penalizado por una menor cantidad de nieve que el año anterior. “Hemos abierto 90 kilómetros de un total de 156. Es bastante más de la mitad, y es para estar satisfechos”, afirma su director de marketing, Josep Albós.

Las cuatro estaciones aragonesas han registrado el mejor dato desde la Navidad de 2010

Las condiciones han acompañado a los esquiadores, como también a quienes se acercan a la nieve para disfrutar de una oferta cada vez más completa. “La explotación de los remontes es insuficiente para generar ingresos que hagan sostenible el negocio”, expone Josep Maria Gracia, de Aramón. “Los clientes pasan de media seis horas en la estación. Y un esquiador medio dedica alrededor de una hora y media en hacer 11 bajadas al día. Hay que dar contenido para que la jornada en la nieve sea completa”, añade. La gastronomía es uno de los platos fuertes. En Formigal-Panticosa hay 35 puntos de restauración, desde un iglú hasta un poblado indio o varias terrazas. Además, organizan un festival de música, el +QSKI, con conciertos en plena nieve. En Baqueira ya disponen de 20 puntos de restauración, incluido el Moët Winter Lounge, o un restaurante de Cinco Jotas. “Hoy hay varios tipos de clientes. El que está esquiando desde que abren las pistas y el que viene a disfrutar y a desconectar. La gente quiere esquiar y divertirse, y nosotros tenemos que responder a sus demandas”, describe Josep Albós, de Baqueira.

Además, aumentan las actividades para acercar la nieve a los menos expertos, como la posibilidad de montar en una máquina pisapistas para acceder a puntos de las estaciones que de otra forma sería casi imposible. Esquí nocturno, trineos, toboganes, además de cenas con espectáculo musical, son algunas de las opciones añadidas en Sierra Nevada. En la estación granadina, los clientes no esquiadores aumentaron un 74% el año pasado, pese a cerrar con una caída general.

Carnaval y Semana Santa, fechas clave

Estaciones de montaña llenas... y no solo de esquiadores

Los días de Navidad han dejado buenos registros en las principales estaciones invernales. Es el punto más álgido de toda la temporada, pero todavía quedan fechas relevantes por delante para completar lo que, parece, será un año considerablemente mejor que el anterior. “Febrero es un gran mes para la nieve, de alta afluencia en pistas, como lo es agosto en la playa. Y también lo puede ser marzo. El año pasado, por ejemplo, fue el mejor mes de marzo de la historia”, afirma el director de marketing del grupo Aramón, Josep Maria Gracia. “Entre las fechas destacables que quedan hay que incluir la semana blanca y carnaval, en febrero, el puente de San José, que es fiesta en comunidades de las que tenemos muchos clientes, y la Semana Santa”, detalla Gracia.

“Nuestro pico es en Navidades, pero solemos tener unos finales de febrero muy buenos, sobre todo con la llegada de clientes de Madrid, País Vasco y Francia”, apunta, por su parte, el responsable de marketing de Baqueira, Josep Albós. En el caso de la estación leridana, las tormentas de nieves que se están produciendo estos días permitirán unos espesores que facilitarán la apertura de casi todas las pistas de la estación.

Desde la estación de Sierra Nevada apuntan que, de seguir las actuales condiciones meteorológicas, la 2016-2017 puede terminar como una de las mejores temporadas de la historia, pese a que este año Semana Santa se celebra relativamente tarde, a mediados de abril. De cualquier modo, y también si la nieve lo permite, la oferta de esquí puede llegar a alargarse hasta entrado mayo. Aunque el cielo decidirá.

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