Regulación

Cervezas de frutas y cereales para ganar competencia

La patronal celebra el cambio en la normativa de calidad de la cerveza

Fabrica de embotellado de cerveza.
Fabrica de embotellado de cerveza.

La patronal de cerveceros ve con optimismo las nuevas normas de calidad de la cerveza. Estima que la posibilidad de producir industrialmente cervezas con nuevos ingredientes como frutas o cereales mejora su posición para competir con la industria extranjera. Y es que la cerveza está de moda. Los gustos de los consumidores ya no solo se limitan a la tradicional caña de grifo, sino que la producción artesana y experimentar con nuevos ingredientes, como los cereales o las frutas, ganan terreno en la oferta actual.

Por ello, la patronal cervecera celebra la última actualización de la normativa de calidad de esta bebida que la define como un “alimento elaborado a partir de materias primas naturales”. Entre ellas amplía el catálogo a los cereales o las frutas (siempre que el extracto de cebada represente al menos la mitad de la bebida resultante y la presencia de las frutas sea inferior al 2%) y permite su inclusión en las elaboraciones industriales lo que, según el sector, le aporta nuevas armas para competir contra grandes compañías internacionales.

Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España, explica que la decisión adoptada por el Consejo de Ministros del pasado 16 de diciembre era una larga demanda del sector para adoptar “un producto milenario a las circunstancias actuales de España”. Con un interés creciente de los consumidores, grandes grupos cerveceros ya han importado este tipo de bebida. Por ejemplo, la principal potencia del sector a nivel mundial, InBev –fusionado recientemente con el brasileño SABMiller–, ya comercializa estas bebidas con frambuesa a través de la marca Leffe o la alemana Paulaner se ha hecho un hueco en el mercado español a través de las cervezas de trigo.

Las de producción artesana podrán distinguirse con una etiqueta especial

Así, el sector español recibe la decisión del Gobierno como una oportunidad para estar mejor posicionado ante unas tendencias que tomarán especial protagonismo en el futuro. Aunque en la patronal no manejan datos concretos de la implantación en España de los productos elaborados con materiales alternativos, Olalla considera que estas medidas suponen solo el principio de un camino que les llevará a seguir innovando y a crecer más. Señala como ejemplo del proceso que pueden experimentar estas cervezas alternativas al de las sin alcohol. En la actualidad, representan un 10% de la producción nacional y un 15% del consumo en un sector que de acuerdo a los últimos datos publicados por esta misma organización supone un 1,5% del PIB y contribuye a la creación de 335.000 puestos de trabajo.

Cervezas artesanales

1,5%

es la contribución del sector cervecero al PIB español, según los datos de la patronal.

335.000

es el número de trabajadores que la cerveza ha contribuido a crear en 2015, fundamentalmente en la hostelería.

1%

es el porcentaje que representa la cerveza de producción artesana en España. 185.000 hectolitros sobre un total de 50 millones.

Lejos de estos datos se encuentran aún las cervezas de producción artesanal. Cerveceros de España indica que aún suponen solo un 1% de la producción total y que representan 185.000 hectolitros de los 50 millones que se fabrican en España. La tendencia es, sin embargo, al alza, por lo que el sector ha registrado importantes movimientos en este sentido en los últimos meses. Mahou San Miguel, el principal grupo cervecero de España, decidió en abril adquirir el 40% de Nomada Brewery para potenciar su rol en este tipo de cervezas.

Las cervezas artesanas son la otra pata de la última reforma del Gobierno en la materia. El director de la patronal explica que la importancia de esta norma radica en que delimita qué se puede llamar cerveza de elaboración artesana y permite poner a las que cumplan los cánones un sello de calidad en sus botellas. Esto, en su opinión, dará una especial relevancia a los productos españoles de cara al consumidor. En concreto, Olalla explica que para que este tipo de bebidas ostenten esa rúbrica en su elaboración debe prevalecer el factor humano frente al industrial y que un maestro cervecero con “experiencia demostrable” desempeñe un papel central.

Además, la nueva normativa consigna el carácter limitado de este tipo de cervezas y no permite su elaboración en grandes dosis, así como obliga a que todo el proceso de fabricación se desarrolle en un mismo lugar.

Actualizada una norma de 1985

Los nuevos estándares de calidad de la cerveza aprobado por el Consejo de Ministros del pasado 16 de diciembre sustituyen a una normativa que databa de 1985. Así, la incorporación de nuevos ingredientes –de entre los que destaca los cereales, con una presencia de la cebada inferior al 50%­­– o de cerveza de producción artesana no son los únicos que introduce, sino que regula la fabricación industrial de algunos muy asentados entre los consumidores españoles. Destaca aquí la clara (formada por cerveza con gaseosa, donde la bebida de cebada representa al menos el 50%) o la de malta.

Además, consigna la fabricación industrial del mosto cervecero (producto obtenido a partir de malta molida, cocida y clarificada), la cerveza extra y especial (con extractos de seco primitivo superior al 15% y 13%, respectivamente) y la negra. La normativa marca una diferencia entre las cervezas de bajo contenido en alcohol –con una gradación de entre el 1% y el 3%– y las sin alcohol, que deben tener menos de un 1% en volumen.

Estas nuevas reglas no solo afectarán a los productores de cerveza, sino también a comercializadores y consumidores. En este sentido, destaca la obligación de que en las cervezas de grifo el vendedor indique el nombre y marca de la cerveza que va a servir. Del mismo modo, el reglamento concreta y actualiza los métodos de análisis de estas bebidas al pasar por los laboratorios.

En este sentido, se adapta a las directrices europeas adoptadas por la European Brewers Convention, la patronal europea del ramo, en cuanto a la determinación del grado de alcohol, medición del Ph, color o amargor.

Normas