Obituarios

Fallece José Ángel Sánchez Asiaín, el banquero que trajo a España la tarjeta de crédito

Murió el 31 de diciembre en Madrid a los 87 años

El expresidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBV), José Ángel Sánchez Asiaín. EFEArchivo
El expresidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBV), José Ángel Sánchez Asiaín. EFE/Archivo EFE

La vida de una de las figuras más rompedoras y relevantes del moderno sector financiero español, la del banquero José Ángel Sánchez Asiaín, acabó con el año 2016. El hombre que, entre otras cosas, introdujo la tarjeta de crédito en España falleció el pasado 31 de diciembre en Madrid a los 87 años de edad, siendo presidente de honor de la Fundación BBVA. Una entidad financiera cimentó al propiciar la creación de BBV, que presidió entre 1988 y 1990.

Pero ya antes de eso, Sánchez Asiaín había revolucionado el sector financiero nacional introduciendo numerosas novedades desde los años 70. Más allá de la citada implantación de la tarjeta de crédito, que fue acogida con suspicacia en sus primeros días incluso por la oligarquía vasca que confió en Sánchez Asiaín para pilotar el Banco de Bilbao (que presidió entre 1974 y 1988), el banquero también fue pionero en la modernización de la gestión del negocio bancario y en su segmentación, separando banca comercial y banca corporativa. Cuentan quienes le trataron que Sánchez Asiaín impulsó la modernización de la banca española y que ya hace décadas defendía su internacionalización como escudo ante los riesgos. Como paso previo, el banquero apostó por la consolidación regional.

Esta convicción le llevó a liderar la primera oferta pública de adquisición (opa) anunciada en España, con la intención de integrar Banesto. Una operación que no llegó a consumarse, entre otras cosas por las reticencias de Mario Conde, pero que terminó llevando a Sánchez Asiaín a abordar otra jugada que se ha demostrado clave en la configuración actual del sector financiero español: la fusión de Banco de Bilbao con Banco de Vizcaya en 1988, que dio lugar a BBV.

Una entidad que Sánchez Asiaín presidió junto a su homónimo en la entidad vizcaína, Pedro Toledo, hasta que este último falleció un año después. La defunción abrió un periodo de crisis interna en la entidad que llevo a Sánchez Asiaín a anunciar, en enero de 1990, su decisión a renunciar a la presidencia del consejo cuando se alcanzara un pacto sobre su sucesor. Días después, fue sustituido por Emilio Ybarra y Churruca, hasta entonces vicepresidente, mientras que Sánchez Aisaín continuó como miembro del consejo de la entidad, que se consolidó como BBVA nueve años después al fusionarse con Argentaria.

Nacido en Baracaldo en 1929, Sánchez Asiaín era economista, licenciado por la Universidad de Deusto; doctor en Economía (Dinero y Finanzas) por la Universidad Central de Madrid; y catedrático de Hacienda Pública y Derecho Fiscal de la Universidad de Valladolid y más tarde de la de Bilbao. Durante su vida profesional fue director del Servicio de Estudios del Banco de Bilbao (1954-1962), así como director general y presidente de su consejo de administración entre 1966 y 1988. También fue consejero del Instituto per le Opere di Religione (IOR) del Vaticano (1989-2006), presidente del Centro de Investigación para la Inversión, Capital y Riqueza Nacional de España (1965-1969) y miembro del Consejo de Economía Nacional (1975-1980).

Fue además, entre otras cosas, Doctor Honoris Causa por la Universidad del País Vasco, por la Universidad Miguel Hernández de Elche y por la Universidad de Valladolid. En 2013 fue galardonado con el Premio Nacional de Historia de España por su obra La Financiación de la Guerra Civil española. También presidió la Fundación Cotec para la Innovación Tecnológica o la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

Su episodio más negro se desató el 15 de marzo de 2002, cuando el Banco de España abrió un expediente sancionador contra BBVA por la ocultación de cerca de 225 millones de euros en diversos paraísos fiscales durante 13 años. Tras el expediente se abrió un proceso judicial en el que aparecían implicados Sánchez Asiaín y otros ex directivos de la entidad como perceptores de unos planes de pensiones opacos por un importe de 19,2 millones de dólares. Sánchez Asiaín fue exculpado en octubre de 2003 por la Audiencia Nacional.

El sector financiero ha lamentado su pérdida este lunes su pérdida. “José Ángel Sánchez Asiaín fue ejemplar en todo lo que hizo. Su visión adelantada de la industria bancaria y su profunda creencia en valores son aportaciones esenciales a la cultura de BBVA, y contribuyeron de forma decisiva a la modernización de la banca en España”, declaró Francisco González, presidente de BBVA. “En nombre del Grupo BBVA y de la Fundación BBVA quiero transmitir mi más sentido pésame por el fallecimiento de una gran figura de la sociedad española”, agregó.

“Fue un ejemplo para todos, un pionero, un gran banquero”, destacó por su parte el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, que destacó su carácter “tremendamente innovador”. “Fue la persona que impulsó la tarjeta de crédito en España y fue el promotor de las primeras grandes fusiones en el sector”, señaló, añadiendo que “fue una persona con mucha inquietud desde el punto de vista intelectual por campos distintos a la banca, lo que le ayudó a entender a la sociedad y los cambios que en ella se vivían”.

Por su parte, el presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé, subrayó que Sánchez Asiaín puso las bases de la nueva banca con sus “creativas” propuestas, por las que tiene reservada una “relevante página en la historia del mundo económico, académico y empresarial”. “No sólo ha sido un financiero clave, además fue un académico brillante, pertenecía a diversas Reales Academias y fue un estudioso e investigador incansable. No paró de aprender hasta el último día”, le elogió Jordi Gual, presidente de CaixaBank.

“Nos ha dejado un banquero inigualable, alguien a quien recordar y tratar de imitar”, valoró Pedro Luis Uriarte, exconsejero delegado de BBV y BBVA (1994-2001), colaborador suyo y miembro del consejo de Deusto Business School, que asevera que fue “una persona que supo anticiparse a su tiempo”.

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