Contrabando de tabaco

El tabaco fraudulento no solo pasa por España: se hace aquí

El aumento de las incautaciones en un 19% confirma el auge del contrabando y la falsificación

contrabando de tabaco

El consumo de tabaco ilícito es un problema para las tabacaleras, pero también para el Estado. Un 9,8% del tabaco consumido en España no paga impuestos (lo que se conoce como tabaco no doméstico), con unos 11 millones de cajetillas incautadas en 2015, según datos de la Agencia Tributaria. Eso significa un repunte del 19% sobre el año anterior y confirma una tendencia preocupante que sitúa a España entre los ocho países de la Unión Europea donde más se consume tabaco falsificado y de contrabando (FyC). Un fenómeno nuevo es que España no es solo país de paso del tráfico ilícito:además se encuentran instalaciones clandestinas de cultivo y fabricación de tabaco.

En poco más de dos años, se han desmantelado cinco instalaciones donde se fabricaba tabaco ilegalmente. La primera fábrica ilegal detectada en España fue en Madrid, en junio de 2013, preparada para producir medio millón de cajetillas al mes. Pero con el paso del tiempo las fábricas han ido perfeccionando su proceso de producción, así la segunda fábrica ilegal desmantelada en Vitoria, en septiembre de 2014, producía 1,5 millones de cajetillas a la semana.

La picadura de tabaco ha sido uno de los productos estrella en los últimos años entre los fumadores y las organizaciones delictivas de contrabando lo han tenido en cuenta. En septiembre de 2016 se aprendieron 100 toneladas de tabaco en Valencia y Badajoz, la mayor operación de incautación de picadura de tabaco.

Se podría pensar que el problema del contrabando de tabaco es una preocupación más importante para el sector que para el Estado, pero fijándonos en lo que supone para las arcas públicas, las dudas se disipan. En 2015 el tabaco aportó 9.100 millones de euros en impuestos, lo que equivale a un 1% del PIB español y al 5% de los ingresos totales de Agencia Tributaria. A nadie se le escapa la fuerte fiscalidad a la que está sometida este producto. Exactamente el precio de una cajetilla de tabaco está gravado casi al 80%, es decir, si el precio de venta al público de una cajetilla de tabaco es cinco euros el Estado se llevaría cuatro euros.

Bien es cierto que los niveles de consumo de tabaco no doméstico han descendido, pasando de un 12,5% en 2014 a un 9,8% en 2015, gracias a los esfuerzos realizados desde el Estado y desde el sector. Además, en la última década la Agencia Tributaria ha logrado evitar el consumo de más de 126 millones de cajetillas de tabaco introducidas ilegalmente en España. Esta misma visión tiene Juan Páramo, portavoz de la Mesa del Tabaco, que apunta que “gracias al buen trabajo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y los esfuerzos del sector se ha logrado contener el contrabando de cigarrillos, pero seguimos en un nivel muy elevado: ocho de cada cien cajetillas consumidas no ha pagado sus impuestos en España.” El problema no es solo para el sector, sino para el conjunto de la sociedad, ya que conlleva pérdida en la recaudación fiscal, según las estimaciones que manejan en la Mesa del Tabaco, de más de 800 millones de euros al año; pero también supone un problema de salud, ya que no se pasan los controles sanitarios y además se acerca este producto a los menores.

Hace unos años, España era un país que tenía los precios del tabaco mucho más bajos en comparación con otros países de Europa, y servía como país de paso para el contrabando. Pero con la subida de los impuestos sobre este producto en 2009 y años sucesivos, y el consiguiente aumento del precio de venta al público, el contrabando aumentó. Aun así, según expone el informe KPMG Project SUN, en 2015 los países de la UE con un precio de venta al público mayor tienen un porcentaje superior en el consumo de tabaco falsificado y de contrabando (FyC). Es el caso de Grecia, Noruega, Reino Unido e Irlanda, que tienen los precios más altos de Europa. En el caso de Francia, aunque no contaba con el nivel más alto de fraude, hoy es el país con el mayor volumen de toda Europa. Mientras tanto, España se sitúa como el octavo país con más consumo de tabaco falsificado y de contrabando, y los cinco primeros países constituyeron el 62% del total de FyC en la UE. Además, los países del Este de la UE, con altos niveles de tabaco ilícito, limitan principalmente con países no miembros de la UE donde los precios medios son cuatro veces más bajos.

El tabaco fraudulento no solo pasa por España: se hace aquí

¿Pequeño comerciante o mafias?

La concienciación es una de las problemáticas dentro del contrabando de tabaco en España. Así lo cree Alejandro Riera, periodista y escritor de La mafia china: las tríadas y La organizatsja: mafia rusa, mafia roja: “Se piensa que el pequeño vendedor de tabaco no legal es alguien que quiere ganar algo de dinero, pero siempre detrás de un personaje pequeño hay uno grande”. Y los hechos avalan esta afirmación. El pasado 2 de noviembre tuvo lugar la segunda fase de la Operación Rama, una investigación conjunta de la Agencia Tributaria y la Policía Nacional, que incautó en la primera fase 43 toneladas de picadura de tabaco y se saldó con cinco detenidos. En esta segunda fase se han incautado 26 toneladas de picadura de tabaco, al desmantelar cinco naves de almacenaje y elaboración, y se ha detenido a 13 personas. En total, esta operación se salda con una incautación de 69 toneladas. Sin lugar a dudas, el contrabando de tabaco está en manos de las mafias. La Agencia Tributaria estima que “desde 2015 hasta el momento, esta organización ha podido producir y comercializar cerca de 200 toneladas.”
La diversificación de las mafias abarca también el producto del tabaco, ya que “las mafias funcionan como las grandes superficies: tienen diferentes plantas. Una de las primeras plantas o de base podría ser el contrabando de tabaco, que les sirve tanto para lavar dinero como para ganarlo”, expone Alejandro Riera.

La investigación Rama es un ejemplo ilustrativo de esta situación. Desde la Agencia Tributaria y la Policía Nacional se expone cómo la segunda fase esta operación se vio dificultada por “la reestructuración de la organización, ya que la jerarquía se había mantenido pero se habían introducido algunas variaciones para dificultar la detección del fraude”. Esto es que la organización contaba con “encargados de pedidos y reparto de los mismo a menor escala, encontrándose ya el tabaco picado y embolsado.”

Gibraltar, principal foco de contrabando

En Andalucía, el consumo de tabaco no doméstico, es decir, tabaco que no paga impuestos en España, se situó en el 45,6% en 2014, como consecuencia del crecimiento en provincias como Sevilla (56,5%) o Cádiz (47,6%). En localidades como Algeciras roza el 80%. En Extremadura, se ha registrado un fuerte auge de este tipo de tabaco al pasar del 34,1% al cierre de 2013 al 54,1% el pasado año.

Gibraltar es la principal puerta de entrada del tabaco ilegal en España: 1 de cada 5 cigarrillos no domésticos proviene de Gibraltar. Sin embargo, las organizaciones criminales están ahora aumentando la entrada por mar y por el Norte, en especial, Andorra.

Según la Guardia Civil, en 2014 se intervinieron en Gibraltar cerca de dos millones de cajetillas ilegales, casi un 12% menos que en 2013. Pese al cambio de tendencia, las incautaciones realizadas en Gibraltar doblan las llevadas a cabo en la frontera con Andorra.

El truco del fraude minorista: no pasar de 15.000 euros

Uno de los escollos que se apunta para poner freno al contrabando de tabaco es la actual legislación. La Ley orgánica de Represión del Contrabando establece que se considera delito de contrabando de tabaco cuando se obtenga el producto bien mediante una solicitud con datos o documentos falsos en relación con la naturaleza o el destino último de tales productos o cuando se trate de labores de tabaco cuyo valor sea igual o superior a 15.000 euros. ¿Esto qué supone? Que la mayoría de organizaciones que se dedican al contrabando de tabaco se cuidan de tener siempre una cantidad menor a la establecida por la ley y así solo recibir una sanción de carácter administrativo, nunca llegando al delito penal. “En España no tenemos esa tradición en la legislación de las grandes bandas organizadas como pueda ser en Italia, como yo digo España es la ONU de las mafias”, apunta Alejandro Riera.

La vía de financiación del terrorismo

La relación entre el contrabando de tabaco y terrorismo siempre ha sido un secreto a voces. Las organizaciones criminales utilizan las mismas estructuras usadas para el narcotráfico como para el comercio ilícito de tabaco. Recientemente, la unión francesa de fabricantes para la defensa de la propiedad intelectual (Unifab) ha publicado un estudio que evidencia la relación existente entre el comercio ilícito y la financiación de grupos terroristas. El análisis hace un repaso por la historia de grupos terroristas de todo el mundo y nombra al IRA, ETA, Hezbollah o el Estado Islámico entre los más peligrosos financiados por el contrabando.

Asimismo, en el año 2000 se relacionó a Hezbollah con un caso en el que se descubrió a personas procedentes de Líbano y que estaban haciendo contrabando con tabaco e introduciéndolo ilícitamente en Michigan.

A la vez que el Estado refina sus mecanismos para detectar e impedir el contrabando de tabaco, “las organizaciones criminales han buscado otras alternativas y nos encontramos con un boom de venta ilegal de tabaco picado en internet. En el último año y medio se han incautado 600 toneladas de hoja de tabaco en operaciones cada vez de mayor volumen; de hecho, en la última operación, a finales de septiembre, se alijaron 100 toneladas”, expone el portavoz de la Mesa del Tabaco, Juan Páramo.

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